miércoles, 11 diciembre 2019
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«Tienen mucho amor para dar»

DARIO CASTRO, SIEMPRE EN CONTACTO CON LOS NIÑOS

Darío Castro es un empleado municipal que, desde hace 20 años, trabaja con chicos y chicas con discapacidad, brindándole diferentes talleres y actividades. Una tarea que busca un solo objetivo: mejorar su calidad de vida. Esa ardua y delicada labor, que realizó primero en el Cipedm (Centro de Integración para el Discapacitado Mental),y luego en el Centro de Inclusión Social «Las Artes», no sólo hizo que se gane el cariño y el afecto de sus estudiantes, sino que también le permitió que la Municipalidad de Santa Rosa lo distinga como un «ciudadano destacado».
La sala estaba colmada. No sobraba ningún lugar. Es que diez personas y tres instituciones iban a recibir una merecida distinción: la del «vecino destacado». Sin embargo, parte del público que acudió al recinto del Concejo Deliberante, donde se hizo el acto, estaba ahí presente por un hombre, que cuando recibió su correspondiente mención fue el blanco de un amor incondicional.
«Darío Castro», se escucho y en ese momento un grupo de cerca de 20 personas se abalanzó hacia este empleado municipal, quien era nada más ni nada menos que el responsable del Centro de Inclusión Social «Las Artes», donde asisten personas con discapacidad mental moderada. ¿Y el público? Sus estudiantes.
LA ARENA dialogó con el vecino distinguido, quien contó un poco más sobre los trabajos que se realizan en ambos Centros de Inclusión que gestiona el municipio santarroseño y destacó la labor que se realiza allí. «Acá se trabaja para que los chicos puedan socializar, aprender y conocerse», señaló Darío.

Hace 20 años.
«Soy el responsable del Centro desde hace seis años y trabajo desde que se creó en el 2008, en el lugar asisten entre 15 y 20 personas con discapacidad mental moderada donde hacen talleres de huerta, plantas aromáticas y también carpintería», contó sobre sus funciones. Sin embargo, la historia de este empleado no comenzó ahí.
«Antes de llegar a este lugar en el 2008, trabajé en el Cipedm en 1998. Ahí empecé como profesor de danza y después me especialicé para hacer un curso de carpintería. A partir de ahí, participé en diferentes proyectos para la institución», siempre en contacto con los chicos.
«Soy un agradecido porque empecé con un Plan Trabajar, donde ganaba 150 pesos, y esto me permitió ir perfeccionándome», por lo que «esta mención es un halago y es reivindicar el trabajo que hace un empleado municipal y también las personas que trabajan con personas con discapacidad», explicó con orgullo.
«Era un mundo que no conocía y como todo vas estudiando, vas conociendo y capacitándote» y también «vas queriendo» con el pasar de los años. Y añadió: «Lo que nosotros siempre fomentamos es que se acerquen a estos dos Centros de Inclusión, que son gratuitos y le brindan la posibilidad a los chicos de hacer un montón de talleres».

Calidad de vida.
Sin dudas, la importancia de estos lugares de inclusión para este sector de la población es que mejora sustancialmente la calidad de vida de los chicos. «Es evidente, los cambios se notan», afirmó al respecto Darío, quien pidió a las familias que se acerquen para ver el trabajo que realizan día a día en ambos centros.
«Tienen que llevarlos, estas actividades les permiten a los chicos mejorar en su calidad de vida, para que puedan socializar con otros, conocer y aprender otras cosas. Es un derecho de ellos y estas cosas los hacen sumamente felices. Es un regalo verlos disfrutar y sonreír», destacó. Y remarcó: «Ellos tienen mucho amor para dar, y no solo esto, sino que socializar con otras personas los hace muy bien, los cambios se notan».
Sobre la labor que cada empleado realiza en ambos centros, Darío señaló que «nosotros no hacemos esto como un trabajo sino como un compromiso» ya que «tenemos una mirada mucho más profunda: les estamos brindando el derecho que toda persona merece, es el derecho a aprender».
Un hecho que destacó Darío es que, en estos últimos años, la ciudad avanzó mucho en materia de inclusión: «Cuando entré al Cipedm había muy pocos centros y ahora hay muchos, eso significa que la sociedad está cambiando. Y eso está muy bueno». Sin embargo, reconoció que «aún falta mucho para cambiar» y para ello habría que «generar nuevos espacios y lugares inclusivos» para este sector de la población.
Finalmente, el distinguido ciudadano instó a las familias a que anoten a sus hijos e hijas para las actividades que iniciarán en marzo del próximo año. Para más información -agregó- pueden llamar al número telefónico 432082, o acercare a los dos Centros de Inclusión: Cipedm (Bolivia 1198) o Las Artes (en el Barrio Las Artes).