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Toay sin red

El gerente de Servicio Eléctrico de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE) de Santa Rosa, Luis Usero, reveló el malestar que existe en la entidad por la decisión que tomó la Administración Provincial de Energía (APE) de desmontar meses atrás una de las líneas que alimentaba a la localidad de Toay. Para Usero, se trata de una medida «que no tiene ninguna justificación» y anticipó que lo discutirán con las nuevas autoridades de la Administración.
En diálogo con LA ARENA, explicó que la localidad de Toay «estaba alimentada desde hace muchos años a través de una línea de 33kV que partía desde Santa Rosa, por la calle Felice y, en inmediaciones de la Laguna Don Tomás, tomaba dirección a Toay por la calle Bertón.
«Ese era el abastecimiento normal y habitual de la localidad de Toay», hasta que en un momento «la APE nos contrató para la construcción de una nueva línea entre la Estación Transformadora Sur de APE, que está en la entrada al Cementerio Parque de Santa Rosa». Allí, se construyó una línea de «doble terna», que va por la calle Tita Merello y se divide en un punto. Una de las líneas, de 33kV que llega hasta la subestación de Toay convirtiéndose en una segunda vía de alimentación de la localidad, y la otra de 13,2 kV que abastece al Autódromo.
De esta manera, Usero indicó que al habilitarse esa nueva línea, «la localidad de Toay queda en un anillo donde la alimentación puede ir por la línea vieja o por la línea nueva. Entonces, una queda como respaldo de la otra».
«Por supuesto, uno dice: ‘una línea nueva, ¿qué problema tiene?’ Justamente, en el primer tiempo ocurren muchos hechos en una línea nueva. Frente a una salida de servicio, uno pone la otra línea y el corte de energía es mínimo o, si quiere hacer mantenimiento, transfiere una carga de una línea a la otra y el asociado ni se entera», explicó.
Sin embargo, advirtió que hace aproximadamente dos meses la APE, cuando Gonzalo Marcos era su titular, «tomó la decisión de retirar el conductor de un tramo de línea por la calle Felice, desde la Avenida Perón hasta la Bertón, para que no se ponga en servicio», aduciendo «problemas de seguridad».

Postura contraria.
Ante la decisión de APE, la postura de la CPE fue contraria. «Lo que correspondía era hacer un estudio de factibilidad para ver si se podía resolver la eventual cuestión de incompatibilidad de la línea con algunas construcciones, que fueron hechas después de estar la línea, que es de 1978». Sin embargo, Usero sostuvo que «no fue compartida esa posición de la Cooperativa y la Administración Provincial de Energía decidió desmontar el conductor en un tramo».
En ese sentido, indicó que se trató de una «medida extrema, que no tiene ninguna justificación», debido a que «APE tiene toda la autoridad para decir que esa línea la CPE no la pone en servicio, y nosotros como empresa responsable que somos no la hubiésemos puesto en servicio si APE no autoriza. No había necesidad de desmontar 400 metros de línea».

Alternativas.
Por otro lado, indicó que el problema «se hubiese resuelto muy fácilmente», teniendo «sin tensión la línea» y utilizarla solo «en casos extremos». Usero remarcó que existían «variantes» a la decisión de desmontarla. Uno de ellos, enfatizó, era «impartir una instrucción operativa diciendo que esa línea no se pone en servicio». La segunda opción era «que, además de no ponerla en servicio, abrir una llave para que ni siquiera operándola a distancia pueda ponerse bajo tensión».
«Hay maneras de poder conciliar la situación mientras se hace un estudio, y no desmontando un conductor. Hoy, si le pasa algo a la línea nueva, se corta un conductor por ejemplo, todo el tiempo que demande la reparación, la localidad de Toay va a estar sin luz», advirtió.

«No es de sentido común».
Usero recordó que cuando se habilitó la nueva línea, ambas estaban en funcionamiento, aunque la anterior solamente estaba tensionada. «Aunque no conduzcan energía, las tenemos tensionadas porque cuando se necesite, le das carga y listo», añadió. «Así nos mantuvimos durante mucho tiempo», continúo, hasta que APE tomó la decisión aduciendo «cuestiones de seguridad».
Incluso comentó que, cuando se puso «en servicio la línea nueva, se lo pone en un momento en que la obra no estaba totalmente entregada» porque «hubo gente que incendió basura que quedaba debajo de la línea vieja y ese fuego se descontroló y hubo que sacar de servicio la línea».
«Si ellos decían que no tensionáramos, nos adheríamos a eso, pero que hagan un estudio para que, de una manera objetiva», observar dónde están los problemas de seguridad y así poder «evaluar las alternativas que hay para resolver esos conflictos. Ese camino no se adoptó».
Usero adelantó que llevarán la discusión a las nuevas autoridades de la APE, con la intención de encontrar una solución en conjunto. «Son contingencias de todo sistema, si tenés dos vías para alimentar un solo consumo, es una pena que saqués una de esas vías. Porque ya tenés las dos alimentaciones. Desprenderse de una alimentación es realmente una decisión muy contraria hasta del sentido común», concluyó.

«Se investigan las causas»
El martes, en horas de la siesta, se registró un corte de luz que afectó a la localidad de Toay y a varios sectores de la ciudad de Santa Rosa. Al respecto, Usero explicó que el hecho ocurrió porque hubo una falla en las líneas de 500 kV que transmiten la energía desde la región de Neuquén y Río Negro hacia Buenos Aires, y pasan por La Pampa.
Esto provocó «una salida de servicio de la línea que viene desde Puelches. Esa indisponibilidad de la energía que venía de Puelches provocó el corte que afectó a lo que sería el sector sur y oeste de Santa Rosa, más la localidad de Toay».
Al salir de servicio, Usero indicó que desde la CPE esperaron «las instrucciones de APE a ver si se podía tomar por otras líneas, hasta que finalmente se normalizó el sistema, alrededor de las 14.15, y a partir de ahí empezamos nosotros a normalizar todo nuestro sistema de las subestaciones que habían salido de servicio».
En ese sentido, explicó que accedieron a un informe que «habla del tipo de protección que actuó» y donde se señala que «están investigando las causas. Hubo un contacto a tierra de una de las fases, pero están investigando».
«También se dio que tras ese evento en la línea, sufrieron otro evento central en la región de Comahue y eso hace que haya menos aporte de potencia, baje la frecuencia y actúen otras protecciones. Este efecto, que salió de servicio una central en el Comahue, es parecido a lo que pasó en el Día del Padre. Cuando salen del servicio, disminuye la frecuencia, actúan otras protecciones y es un proceso que va evolucionando si no se para en algún momento», agregó.
Consultado sobre por qué el resto de la ciudad no se vio afectada, indicó que «lo que no fue afectado por el corte era energía que venía a través de las líneas de Macachín. Y esa línea que venía de Puelches es la que sale de servicio, entonces no se nos autorizó a tomar esa potencia que estaba faltando y sacarla desde las otras redes que vienen de Macachín».

Unica ciudad sin anillado
La decisión que adoptó la Administración Provincial de Energía, que en aquel momento estaba bajo la dirección de Gonzalo Marcos, convirtió a la ciudad de Toay en la única localidad grande de la provincia de La Pampa que no cuenta con un sistema anillado de 33 kV, como ocurre General Pico o en Santa Rosa, donde “hay todo un anillo que bordea gran parte de la ciudad con 33 kV”, según indicó Usero. Otras de las ciudades que cuentan con el sistema de anillado son Eduardo Castex, Relmo, Macachín, Winifreda, Quemú Quemú, Catriló y Colonia Barón.