Inicio La Pampa Triste: por primera vez abren un merendero para niños en Arata

Triste: por primera vez abren un merendero para niños en Arata

HAMBRE

«Nunca pensamos que íbamos a tener un merendero en Arata, pero la crisis llega a todos lados. Y nosotros desde la comuna ayudamos para que esos 50 chicos que concurren los sábados al comedor, puedan tener una buena atención porque no queremos que nuestros chicos pasen necesidades», reflexionó el intendente de Arata, Henzo Jorge Sosa, a esta corresponsalía.
Así confirmó que la crisis económica se propaga a lo largo y ancho del país, y si bien siempre se pone énfasis en las grandes urbes, en las pequeñas localidades -en este caso en La Pampa- también existen familias con problemas para llegar a fin de mes, o lo que es peor: no alcanzan a alimentar a sus hijos.
Una iglesia evangélica abrió -meses atrás- un comedor donde -los sábados- concurren medio centenar de niños de la comunidad aratense. «Esta gente hace un trabajo extraordinario», destacó Sosa.
«Nosotros brindamos ayuda para este comedor para los chicos carentes de recursos, porque tratamos que no existan necesidades en los niños de nuestra localidad. Y la realidad es que parecía que nunca más íbamos tener que vivir esta situación, y pensábamos que nunca íbamos a tener un merendero en esta localidad», reconoció el mandatario norteño.
La comuna también reforzó las bolsas alimentarias para contener la creciente demanda social durante la temporada estival, porque los niños que almuerzan -durante el ciclo lectivo- en la escuela de jornada completa ahora se deben alimentar en las viviendas familiares.
«Nosotros tenemos una escuela de jornada completa, donde los alumnos almuerzan durante el periodo escolar, pero en verano tuvimos que reforzar las bolsas alimentarias de algunas familias más carenciadas para que puedan alimentar adecuadamente a sus hijos», explicó Sosa.

«Por la cornisa».
El mandatario comunal de Arata evaluó que en la situación económica actual «vamos caminando sobre la cornisa», porque no se avizoran mejoras en la marcha de la política financiera.
«La inflación nos va comiendo los recursos, y la situación social es muy preocupante donde tenemos que asistir a familias que tienen muy bajos ingresos, dado que los tarifazos incluso provocan que tengamos que colaborar para que algunas familias puedan pagar el servicio de energía eléctrica», indicó.

«Un verano distinto»
El jefe comunal aratense planteó que se está atravesando «un verano distinto y el año comenzó más agitado. Estamos en la etapa final de la construcción de once viviendas y también estamos finalizando los desagües y canaletas», dijo Sosa.
Por estos días «estamos averiguando precios porque hay que averiguar bastante porque asustan los números, y el dinero que recibimos (del IPAV) no fue tanto para construir las casas», reconoció Sosa; y anticipó que en el lapso «de veinte días o un mes estarían finalizadas las viviendas».
El Plan «Mi Casa» incluye la construcción de diez viviendas: seis casas están avanzadas y las otras «un poco más retrasadas». Y una vivienda se construye con aportes municipales.
«Para la construcción de casas, todo lo que pudimos lo compramos en el pueblo y generó un importante movimiento en nuestra economía local, y también generó mano de obra porque trabajaron los albañiles locales. Y cuando terminemos estas casas pretendemos hacer un nuevo convenio con el IPAV para construir otras 10 ó 12 casas, que serían lo que nos están faltando en estos momentos y para lo cual tenemos los terrenos necesarios», anticipó Sosa.