Ultimo adiós para “Chicha” Mariani

FUNDADORA DE ABUELAS DE PLAZA DE MAYO FUE VELADA EN LA PLATA

Los restos de María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, fundadora de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, fueron velados ayer en el Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde su familia, amigos y compañeros le dieron su último adiós.
La dirigente murió el lunes a los 94 años y sin cumplir su objetivo de reencontrarse con su nieta, Clara Anahí, secuestrada cuando era una bebé durante un operativo a manos de un grupo de tareas dirigido por el represor Miguel Etchecolatz.
Mariani había sido internada el martes 7 de agosto por la noche después de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) y, durante la hospitalización, el cuadro se completó con una insuficiencia respiratoria, lo que agravó su estado de salud.
“Lo que nos queda de Chicha es seguir buscando a Clara Anahí y seguir buscando a los nietas y nietos. Ella nos dejó un enorme legado de amor y afecto, pero también de construcción institucional y trabajo incansable”, destacaron ayer desde la Universidad platense.
“Chicha” fundó Abuelas en 1977, meses después de que asesinaran a su nuera y de que se llevaran a su nieta. Fue una de las primeras presidentas del organismo de Derechos Humanos que en la actualidad continúa la búsqueda incansable de los bebés robados en los procedimientos o luego de su nacimiento en los centros clandestinos de detención.
Mariani se apartó de Abuelas y en 1996 fundó la Asociación Anahí, en homenaje a su nieta, quien este año hubiera cumplido 42 años.

“Puñalada”.
Clara Anahí fue secuestrada por un grupo de tareas el 24 de noviembre de 1976. La pequeña, recién nacida, estaba en la casa en la que su mamá Diana Teruggi y algunos de sus compañeros de militancia fueron acribillados por un grupo de tareas. Testigos aseguraron que vieron a uno de los represores llevarse a la nena en brazos. Desde entonces, “Chicha” Mariani dedicó su vida a buscarla. Su hijo Daniel Mariani, que militaba en la agrupación Montoneros junto a Diana, fue asesinado el 1 de agosto de 1977.
Durante el juicio por los crímenes cometidos en el Circuito Camps, Etchecolatz (director general de Investigaciones de la Policía Bonaerense entre 1976 y 1979) había declarado que Clara Anahí había sido asesinada en ese ataque a la casa de calle 30.
“Sabiendo la perversidad que lleva adentro Etchecolatz no le creo. Es otra puñalada que me piensa asestar en el corazón”, fue entonces la respuesta de “Chicha” Mariani, mientras transcurría el juicio, en 2011.

Abuelas.
En un breve comunicado de prensa, Abuelas despidió a la histórica luchadora. “Despedimos con enorme tristeza a quien fuera compañera de Abuelas de Plaza de Mayo y actual presidenta de la fundación Clara Anahí. Una mujer fundamental en los inicios de la búsqueda de los niños y niñas apropiados por el terrorismo de Estado y un símbolo de la lucha por los derechos humanos. (…) Querida Chicha, la seguiremos buscando, junto a todos los nietos y nietas que faltan”, expresó la asociación liderada por Estela de Carlotto.
A fines de diciembre de 2015, el caso de la supuesta identificación del nieto recuperado 120 tuvo un giro inesperado luego de que el Banco Nacional de Datos Genéticos descartara “la existencia de un vínculo filial” entre la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y una joven que había llegado a su casa atribuyéndose ser su nieta.

La Pampa.
“Chicha” se casó en 1951 con el pampeano Enrique José Mariani, un violinista y director de orquesta que dirigió la Orquesta Sinfónica del Teatro Argentino de La Plata, la Orquesta de Cámara de Buenos Aires, la Orquesta de Cuerdas de Radio Nacional, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, la Orquesta Sinfónica de la Opera de Roma y la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba.
Enrique Mariani regresó a Santa Rosa en 1996 donde creó la Fundación Pampeana de las Artes Musicales. Ese mismo año fundó la Orquesta de Cámara de La Pampa, a la que dirigió hasta su fallecimiento en esta ciudad el 10 de junio de 2003.