“Un diputado pampeano me violó en 1984”

DURO TESTIMONIO

(Eduardo Castex) – “Me movilizó el relato de (la actriz) Thelma Fardín, de una piba joven que tuvo la valentía de contar su verdad delante de las cámaras de TV y yo también tengo una verdad para contar. Y eso movilizó algo en mí para que cuente mi verdad. Yo fui violada por alguien que ahora es diputado provincial en La Pampa”, relató ayer la castense Marcela Bibiana Castillo, asistida por su abogado Daniel Adrián Sandoval.
La acusación está dirigida contra el legislador pampeano Fernando Perelló (Frepam) por un hecho ocurrido en Eduardo Castex, donde también estuvieron involucrados un empresario ya fallecido en un accidente automovilístico y otro castense que es propietario de una metalúrgica. Los tres acusados finalmente fueron sobreseídos por la Justicia pampeana, teniendo en cuenta solamente declaraciones de autoridades policiales y por “habiéndose agotado (el período de presentación de) la prueba”. (ver aparte)
El abogado chubutense Daniel Sandoval relató ayer que ésta “es una causa de vieja data”, y ahora solicitaron “la historia clínica (en el Hospital de Eduardo Castex) y los archivos de los antecedentes judiciales de la causa” en el Poder Judicial de La Pampa.
“Están todos los antecedentes”, dijo. Y destacó que su clienta realiza ahora este relato en afán de lograr “una sociedad más equilibrada donde los abusos queden fuera del esquema social” y el objetivo de “revalorizar la condición de la mujer”.
“Después de muchos años de terapia y enfrentar una situación conflictiva con su persona por este flagelo que sufrió, (Marcela Castillo) le da un cierre con la averiguación de conocer qué fue lo que pasó con esa causa y relatar su padecimiento”, dijo Sandoval.

Relato de los hechos.
Marcela Castillo (49 años) detalló que fue violada cuando tenía 15 años. Explicó que con los tres involucrados “nos conocíamos del pueblo, del colegio secundario y a esa casa (donde ocurrió el episodio denunciado) entraba porque le vendía productos (cosméticos) a la madre de uno de los violadores”.
“Fue un momento de charlas y mirar TV, y un momento determinado todo pasó a ser un caos. Empezó a tocarme uno, después el otro y me quería ir, pero no me dejaban. Eran tres personas de mayor contextura física, y dos me violaron. Al otro le pedía que me ayudara, pero no hizo nada y se quedó mirando cómo me violaron”, detalló.
“El sádico y más enfermo, más allá que no soy psicóloga para hacer ese análisis, fue Fernando Perelló, y creo que sigo haciendo terapia para sanar el dolor tan grande que tengo, pero es imposible no acordarme de su cara por la invasión a mi cuerpo y porque me agarraba de los pelos y me decía que me lo merecía por puta”, dijo -con los ojos húmedos- Marcela Castillo. “Nunca entendí esa conducta y fue muy humillante y sigue siendo doloroso”, agregó.

“Proceso judicial fue horrible”.
“Llegué a mi casa y me llevaron al hospital donde me atendió el doctor (Luis) Ordoñez, y le confirmó a mi madre que había sido violada”, continuó Castillo. “Hoy ya no tengo 15 años y ahora soy una mujer. Muchas veces me culpé, estaba enojada con esa nena y ahora entendí que es mi historia y es parte de mi vida y decidí contarlo, porque es todo tan increíble que los diputados cobran sus salarios de los impuestos de la gente, y mi mamá tributa en Eduardo Castex y está aportando para pagar a mi violador”, destacó.
-Castillo, ¿cómo fue o como recuerda el proceso judicial?
-Fue horrible. Ahí ya estaba sin fuerzas. Me preguntaban si tenía puesta una minifalda, me preguntaban por qué había entrado a la casa, que me prostituía y ellos me pagaban. Con 15 años no entendía a qué querían llegar. Nunca me prostituí, confié en esta gente. Nunca busqué ser violada.
-Cuando termina el proceso judicial se va de Eduardo Castex, ¿se alejó por este episodio?
-Sí. Fue algo que nos marcó mucho como familia, ya te digo en mi casa se hablaba del problemita de Marcela (en ese momento de casos de abusos no se hablaba). Caí en depresiones, tenía problemas de ansiedad. No nos entendíamos con mi mamá, y recién ahora la entiendo. En el pueblo me sentía señalada, porque eran otros tiempos. Decían cosas muy feas, y opté por irme. Empecé una nueva vida en el sur. Tomé distancia de algo tan doloroso.
-Cuando volvía a visitar a su familia, ¿cómo se sentía?
-Cada vez que volvía era recordar, era tratar de no mirar a la gente en la cara porque me sentía humillada. Es muy difícil afrontar el trance interno cuando sufrís una cosa así.

“Un trasfondo político”
El diputado Fernando Perelló alertado por las publicaciones que circularon -desde hace unos días- en las redes sociales, y anticipándose a un fuerte posteo que realizó ayer el hijo de la castense Marcela Castillo y se viralizó en varias localidades pampeanas, se comunicó con este diario para transmitir que tenía en su poder el sobreseimiento de la Justicia pampeana.
Las copias a las que tuvo acceso esta corresponsalía, incluyen el fallo del entonces “juez de Instrucción y en lo Correccional” Alberto Jorge Baglietto, quien sobreseyó del delito de violación a Fernando Perelló, José María Cueto y Darío Elero, basándose solo en las declaraciones aportadas por las entonces autoridades policiales locales René Pasarello y Walter Villegas, y “habiéndose agotado (el período de) la prueba”. La causa tramitada en la Justicia pampeana es la número 538/84, pero el fallo recién se emitió el 30 de abril de 1985.
Perelló solicitó copias del expediente ayer en Santa Rosa, por intermedio de su abogado Néstor Adam. “Te paso la resolución del sobreseimiento por esto que está circulando en la redes sociales, que seguramente tiene un trasfondo político en víspera de elecciones”,
transmitió Adam.

“No tuvo ni una Cámara Gesell”
El abogado Daniel Adrián Sandoval puso énfasis en los cambios judiciales que se introdujeron desde la Reforma Constitucional de 1994, para equilibrar los derechos de las personas. Explicó que la castense Marcela Castillo se acercó a su estudio jurídico para “hacer un cierre de un hecho de violencia contra su persona cuando era una adolescente”.
Valorizó que Castillo “tiene un mensaje donde insta a las mujeres que no deben tener miedo ni vergüenza, porque este es un sistema distinto al que existía en la década del 80, cuando la mujer estaba estigmatizada como un objeto sexual”.
El profesional explicó que la causa desde el punto de vista técnico-jurídico fue archivada, después de un proceso judicial donde su defendida “no tuvo acceso a las declaraciones, como es en la actualidad poder escuchar a una menor de edad mediante diferentes sistemas para determinar la credibilidad del relato”.
“Los medios reales de la Justicia en la actualidad son mucho más favorables para llegar a una verdad, cuando esa verdad antes era ocultada por un sistema procesal antiguo, con un sistema inquisitivo donde la credibilidad de la mujer, o cualquier otra persona, era dejada de lado”, admitió. Y ejemplificó: “La joven Castillo no tuvo la posibilidad de hacer un relato en Cámara Gesell para explicar la situación traumática que afrontó”.
-Sandoval, en La Pampa actualmente hay un proceso electoral en marcha donde uno de los acusados por su defendida intenta revalidar el mandato como diputado provincial. Esto, en algunos sectores, puede interpretarse como una politización.
-La situación es extemporánea y puede haber coincidencia con los tiempos, pero la situación de Marcela Castillo está relacionada con una reparación integral como mujer y poder dar un testimonio en el marco de la vergüenza que (provoca que) muchas adolescentes no se animen a decir. Ella tiene una familia constituida, y puede decir esto sin tener temor a decir las cosas como fueron. Es poner blanco sobre negro aquellos hechos, para dejar en claro lo que en aquel momento estuvo imposibilitada de decir y hoy tiene la posibilidad de decirlo abiertamente en los medios (de comunicación) o redes sociales, con respeto y prolijidad. Antes se ocultaban detrás de las cortinas, y hoy Castillo tiene una verdad que necesita contarla a la sociedad, y sobre todo a su sociedad que en su momento tuvo la posibilidad de decir algo, pero era difícil de poder participar.