Un emprendimiento que floreció

Dos amigos de la infancia, Mauro Di Nápoli y Luis Serradell, diversificaron su empresa Agropecuaria Argentina y abrieron un vivero en Toay con un concepto mucho más completo que solo “despachar plantas”. Una apuesta por la innovación y el servicio.
Poner sobre la mesa las opciones puede servir para observar el mapa completo: regar lo que ya dio sus frutos e ir a lo seguro, es decir, comprar Lebacs y que el beneficio sea mucho y sin esfuerzo. O invertir, endeudarse, generar trabajo genuino y salir de la zona de confort para sumar otro eslabón a la cadena productiva y comercial de la provincia. Como en todo, hay que elegir. Y eso significa riesgo.
“Nosotros tenemos una empresa que ya tiene diez años y con la que por suerte nos fue bien, con sus malos y buenos momentos. Un día tomábamos un café con un amigo y nos sugirió la posibilidad de abrir un vivero. No tenía idea de qué se trataba pero me puse a estudiar el mercado y a conocer. Al mismo tiempo venían de todos los bancos a ofrecernos poner la plata en Lebacs y,por supuesto, no se puede desconocer que hoy en el país esa opción es muy beneficiosa, pero con Luis quisimos otra cosa: generar un nuevo emprendimiento, tomar gente, apostar por otra idea y eso es lo que nos reconforta, por eso lo encaramos”.
Mauro Di Nápoli tiene 43 años y desde su infancia de amistad santarroseña comparte su vida con Luis Serradell (43). Hace una década, en pleno conflicto por la resolución 125 que imponía retenciones móviles al sector agropecuario, los amigos abrieron Agropecuaria Argentina, una firma familiar con 9 empleados dedicada al servicio y a la venta de insumos agropecuarios y que luego se diversificó en una unidad de negocios: administran campos, conforman pooles de siembra, distribuyen alimento balanceado y ofrecen todo el paquete para las quintas (cloro, riego, césped, alimento para el perro).
“Con Luis siempre tuvimos la idea de hacer una apuesta a la gente de la ciudad, enfocarnos también en la gente que no se relaciona con el campo. Y acá tenemos el espacio necesario, la vidriera hacia la avenida Perón, las ganas de hacer, así que nos decidimos. El tema era quién iba a manejar el vivero, y ahí apareció Paola”, cuenta Mauro a modo de presentación de la gerenta de un local que tuvo su acto de apertura con la presencia del intendente de Toay Ariel Rojas hace tan solo dos semanas.
“Soy ingeniera agrónoma y nunca había trabajado en nada que tuviera que ver con paisajismo. Estaba buscando algo que me gustara y pensé que no iba a conseguir trabajo porque la situación es complicada, pero surgió el llamado para este proyecto y acá estoy, súper entusiasmada porque la idea es ofrecer cosas nuevas, distintas, con una visión diferente a lo ya establecido en el rubro”, cuenta Paola Rodríguez (38) que es de Río Gallegos, estudió su carrera en Córdoba y se convirtió en ‘pampeana’ cuando conoció a su pareja, Sebastián Lastiri.

Alternativa diferente.
La apuesta del Vivero que se ubica sobre la avenida Perón al 5100 es clara: “Ser muy competitivos en precio, traer plantas que no se consigan en Santa Rosa, que sea un lugar de paseo, no solo comprar una planta. Por eso podés venir a tomar un café con un amigo o amiga, hay música funcional, hay espacios con peces y conejos o para que los chicos puedan pintar. La idea es que la gente haga un recorrido con una muy buena atención y asesoramiento pero que a la vez pueda irse rápido si es que viene a buscar algo en concreto y desea seguir camino. Que sea un sistema ágil”, resaltó Mauro.
En Agropecuaria Argentina se consiguen árboles de más de 10 años como palmeras o robles de 8 metros que, por su peso, son trasladados en un zamping. “Tenemos un stock de las llamadas plantas ejemplares, no es que esas especies hay que pedirlas, ya están acá y las llevamos. También ofrecemos plantas nativas de la provincia. Nos decían que algunas acuáticas u otras no se iban a conseguir, pero por ejemplo tenemos orquídeas de un productor de Intendente Alvear. La idea es rodearnos de emprendedores pampeanos y por eso nos contactamos con gente deacá que trabaja en cerámica, en madera, escultores, porque la idea es hacer un ambiente que también sea cultural”.
El vivero cuenta con senderos de hormigón que hacen posible el recorrido con carritos en los cuales se pueden cargar los cactus, las flores, las macetas o los muchos y variados elementos de decoración. También tiene el espacio suficiente para circular en silla de ruedas, un ambiente inclusivo rodeado de verde pero también de tecnología.
“Tenemos un televisor para que veas cómo queda un cerco grande, porque cuando vos comprás es chiquita la planta, y por ahí no la imaginás cuando crece. Damos el asesoramiento para que no compres sin saber, la idea no es despachar plantas ni vender especies que no funcionan en La Pampa. También vamos a agregar tablets con un lector para el código de barras, entonces escaneás la planta y ahí te sale toda la información y no perdés tanto tiempo”, adelantó Mauro.
Crédito.
La inversión de Agropecuaria Argentina para el vivero fue de más de 2 millones de pesos. Y un porcentaje de ese dinero salió del Banco de La Pampa. “Nos dieron dos líneas: una por el Compre Pampeano y otra un crédito para la refacción y demás. Vinieron los gerentes y directores, nos ofrecieron la posibilidad y la tomamos. Y nos re sirvió para el empuje que nos faltaba”.
Según Paola, la clientela es muy variada y una pista ineludible del buen camino elegido se traduce a través del Facebook del vivero. “En una semana ya teníamos más de 2 mil seguidores, y en este corto tiempo no solo vino gente de Santa Rosa y Toay”, cuenta mientras Mauro aporta otra dato interesante: “También hubo visitantes de Alvear, Realicó, Winifreda, la zona sur. Nos piden de otros lugares y lo bueno es que la empresa ya tiene todo un sistema de logística y distribución conformado, entonces podemos llegar con nuestro camión. Estamos muy entusiasmados y el arranque fue muy positivo. Está claro que queremos ofrecer algo distinto”. Y eso también es una elección.

Riego y ferias nocturnas
La inversión en el vivero también se nota en la tecnología. Di Nápoli pone en marcha el sistema de riego por vaporización y explica su carácter de inédito en la provincia. “Es un sistema de vaporización automatizado, controlado por un timer. En verano, por ejemplo,vaporiza las plantas para mantener una humedad relativa del ambiente. Lo hizo Esteban Kasic que es un especialista que trabaja bárbaro y fue quien armó el riego en el nuevo autódromo. No hay en La Pampa este sistema. Además adentro del tanque podemos poner fertilizante si es que hay alguna plaga y así actúa sobre las plantas”.
En el vivero también planean organizar cursos de jardinería y “ferias nocturnas de plantas”, según detalla Paola. “Simon Boyd es un artista que va a venir a pintar acá, queremos conformar un ambiente cultural que se integre con lo que es el local de venta y sea una buena alternativa para pasar el rato y hacer algo diferente”.