Un simulacro, con penas de prisión

CRECE ADHESIÓN A PROPUESTA DEL STJ

En coincidencia con la celebración del Día del Abogado, el Superior Tribunal de Justicia organizó ayer, en el Centro Judicial de Santa Rosa, un simulacro de juicio oral y público con la participación de alumnos secundarios del Instituto General José de San Martín (Miguel Riglos), de la Escuela Félix Romero (Victoria) y del Colegio Tomás Mason (Santa Rosa).
La actividad, que se desarrolló por séptimo año consecutivo en Santa Rosa, se enmarcó dentro del programa nacional “La Justicia va a la escuela”, que promueven la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional y la Asociación Conciencia y al que el Poder Judicial de La Pampa adhirió hace tiempo. Una simulación similar habrá el próximo lunes, en el Edificio Judicial de General Pico, con la presencia de establecimientos del norte provincial.
Ayer, en la representación, intervinieron 48 estudiantes en los diferentes roles que se cumplen en un debate oral. Los alumnos de cuarto año de Riglos fueron jueces, los de quinto de Victorica actuaron como fiscales y los de sexto de Santa Rosa lo hicieron como imputados y defensores. Además estos dos últimos colegios aportaron los testigos y los peritos.
La jueza de control María Florencia Maza, la fiscala María Cecilia Martiní y la defensora oficial Paula Arrigone colaboraron con ellos -antes concurriendo a las escuelas a capacitar a los alumnos y ayer asistiéndolos en la simulación-, y a ellas se sumó el juez civil Abel Argüello, quien es docente en el Instituto San Martín.

Condenas.
Los jóvenes debatieron un caso real en el que seis estudiantes universitarios estaban acusados de golpear a un automovilista en la vía pública, después de haberle pateado el vehículo. Tras oír al imputado -concurrió con anteojos oscuros porque a raíz de los golpes había sufrido una lesión en un ojo-, a los testigos y a los peritos -un “médico” asistió con guardapolvo y el otro con chaqueta celeste-, la fiscalía solicitó penas de cuatro años de prisión para todos los imputados por el delito de lesiones en riña.
Por su parte, cinco defensores requirieron directamente la absolución de sus representados por insuficiencia probatoria, aunque dos de ellos pidieron subsidiariamente que -si se los condenase- fueran como partícipe secundario y legítimo defensor de una tercera persona. El restante, defensor del principal sospechoso, solicitó la absolución por legítima defensa y, subsidiariamente, que se entienda que existió exceso en esa legítima defensa o que las lesiones fueron leves.
Los estudiantes de Riglos deliberaron y, en su condición de jueces, condenaron a éste último a cuatro años de prisión y a un segundo imputado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo, por ser autores del delito de lesiones gravísimas como autor y partícipe necesario, respectivamente. Los otros cuatro involucrados fueron absueltos.
El simulacro concluyó con aplausos y felicitaciones calurosas de los funcionarios judiciales hacia los alumnos y los docentes por el grado de compromiso asumido para preparar el “debate”, ya que mostraron un altísimo grado de responsabilidad.

Tribunal.
El tribunal estuvo conformado por las riglenses Agustina Rojo Rosas, Lucrecia Cuesta y Martina Wenderlich, quienes al momento de dictar la sentencia deliberaron junto a sus compañeras Antonela Trimarco, Candelaria Hoster y Lucía Abel. Argüello y la profesora Iris Lorena Suárez fueron sus acompañantes.
Por la Escuela Félix Romero participaron Julieta Rebollo, Giovana Rodríguez (fiscales), Manuel Funes (víctima), Emilia Echeveste, Giuliano Carrazco, Ludimila Luque, Agustín Vega (testigos), Lautaro Rodríguez, Alan Troncoso (peritos), Mateo Lucero, Rodrigo Vázquez, Valentino Mazzuchi, Damián Madariaga, Daira Castro Zapata, María Eva Mora, Agustina López Appap, Ariana Montenegro, Magalí Carripilón, Paula Ruiz, Diego Gutiérrez Choque, Florencia Barboza y Florencia Lozano y los docentes Daniela Gorostidi, Raquel Córdoba, María Liz Archanco y Anabel Rensini.
A su vez, por el Colegio Tomás Mason intervinieron Matías Nunggeser, Nahuel Arce, Pedro Bonemezann, Diego González, Benjamín Aguilar, Nicolás Kissner (imputados), Martina Palaschi, Francesca Garbarino, Julieta Mujica, Nahuel Ortiz, Micaela Olguín, Valentina Ruiz (defensores), Josefina Tamé, Renata Berretti, Florencia Olivares (testigos), David Luján, Luciano Moisés, Sofía Weigun, Sofía Ramírez y Susana Peralta, la docente Celia Jacob y la auxiliar Valeria Mensa.

Acercamiento a la justicia.
El STJ, con este tipo de propuesta, busca que los estudiantes secundarios -próximos a cumplir la mayoría de edad- tengan una acercamiento real a la Justicia, y especialmente aquellos del interior, que tienen mayores dificultades logísticas para trasladarse a las ciudades donde se realizan los juicios orales.
Más allá de este programa nacional, el Superior Tribunal viene promoviendo un programa propio, denominado “Educación + Justicia”, que tiene características únicas en el país y que incluye cuatro ofertas pedagógicas: a) concurrencia de estudiantes secundarios, a partir de los 16 años, a juicios orales en Santa Rosa, General Pico y General Acha; b) exhibición de un juicio real editado en colegios secundarios del interior, con presencia de jueces, fiscales y defensores oficiales; c) visitas guiadas para alumnos secundarios, menores de 16 años, al Centro Judicial de Santa Rosa y al Edificio Judicial de General Pico, y d) charlas de funcionarios y magistrados en colegios secundarios.