¿Una jugada política del PRO contra Marino?

SOSPECHAS POR UNA DENUNCIA

En una nota del diario porteño La Nación, titulada “Las sospechas que rodean la denuncia contra Marino”, se advirtió que en el Senado se extiende como “reguero de pólvora” la idea de que la denuncia tiene “un fuerte olor a jugada política”, incluyendo opiniones de senadores oficialistas y opositores.
El periodista Gustavo Ybarra señaló que “Marino no es senador más. No solo es vicepresidente de la Cámara alta, sino que preside dos comisiones que manejan suculentos presupuestos, como son la bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia (controla un presupuesto de 32 millones anuales, cuya rendición es secreta, y la especial de administración de la Biblioteca del Congreso (tiene un presupuesto de 1.900 millones)”, indicó.
“Esto viene del gobierno”, sostuvo un senador peronista que, sin embargo, no supo explicar la causa que subyace detrás de la supuesta operación política contra Marino. “No es el único que lo piensa. Las especulaciones varían desde el castigo hasta una supuesta rebeldía de Marino a los mandatos de la Casa Rosada, algo que nunca se vio en el recinto, donde siempre votó según los deseos del Gobierno; hasta un pase de facturas de la interna de Cambiemos en La Pampa”, se agregó.
Este último fantasma fue agitado por Claudio Calabressi, el abogado que Marino eligió para que lo defienda en la causa por la denuncia de Claudia Guebel, la ex empleada que acusó al senador de haberla manoseado, y que desde hace dos semanas funge de vocero del legislador.
Sin ambages, Calabressi destaca cada vez que puede que Guebel menciona en sus apariciones mediáticas, sin que nadie le pregunte, la supuesta falsa denuncia por abuso sexual contra menores que se preparaba contra Carlos Mac Allister, el ex futbolista y precandidato de PRO en la interna de Cambiemos..
Marino sostiene que es inocente como lo dijo en el Senado el 19 de diciembre. Unas horas antes, frente a sus compañeros de la bancada oficialista negó de manera enfática los hechos que denunció Guebel. Pero no fue categórico en cuanto a las razones de la supuesta falsa acusación.”Es una operación o una venganza”, aseguró.

Sospechas.

“Las palabras del senador pampeano convencieron a sus compañeros de interbloque. Sus correligionarios son los que más creen en su inocencia, apuntalando sus sospechas en el presunto carácter conflictivo de Guebel, quien pasó al despacho de Marino como adscripta y es empleada de la Cámara de Diputados, luego de haberse visto envuelta en otro caso de supuesto acoso sexual en su destino anterior”, advirtió.
Además, en la UCR juran y perjuran que la decisión de Marino de resignar sus pretensiones a disputar la gobernación de La Pampa no estuvo ligada a la denuncia en su contra.
El senador anunció que resignaba sus aspiraciones el lunes 10 de diciembre, dos días antes que Guebel presentara su denuncia ante la Justicia. En algunos despachos aseguran que la línea de tiempo no es casual, que Marino supo de la denuncia antes de que se hiciera pública. Basan sus sospechas en el hecho de que responde a Enrique Nosiglia, eterno “monje negro” radical, y a la estrecha relación que estableció con Gustavo Arribas desde que preside la comisión que fiscaliza a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
Pero sus correligionarios aseguran que Marino se bajó de la carrera electoral un mes antes de la denuncia, en una caliente reunión en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.