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Una pulseada por Portezuelo

LA SENADORA RIONEGRINA EN CONTRA DE LA REPRESA

En los últimos días el tema de la presa de Portezuelo del Viento, un tema de enorme preocupación en La Pampa, fue ventilado políticamente en Río Negro. La senadora Magdalena Odarda se manifestó en contra, argumentando representar la preocupación de los ribereños por el futuro del caudal del río Colorado. El gobernador Alberto Weretilneck salió a responderle: dijo que confía en la garantía que ofrece el Coirco que será el ente administrador.
Este diario se hizo eco días atrás de un artículo publicado en el matutino Río Negro en el que se informó que la UTE conformada por las universidades nacionales de Litoral y La Plata había presentado en Río Colorado el estudio de impacto ambiental. En esa reunión, los profesionales, cuyo trabajo fue cuestionado por la consultora de la UNLPam, enfrentaron la desconfianza de productores y vecinos de la ciudad del sur rionegrino, quienes manifestaron su temor por las consecuencias que la presa podría acarrear para la calidad y la cantidad del agua del río.

Más voces.
Ahora, la Agencia de Noticias de Río Negro publicó las reservas que tiene la senadora Odarda, del partido provincial RIO, ante el avance del proyecto hidroeléctrico Portezuelo del Viento que se levantará sobre el río Grande, tributario del 70% del caudal del río Colorado. La legisladora entiende que afectaría a este curso de agua que comparten cinco provincias: Río Negro, Mendoza, Neuquén, La Pampa y Buenos Aires.
Los cuestionamientos son que la represa pueda afectar el caudal del río Colorado con consecuencias en las poblaciones ribereñas y en la producción, un reclamo permanente de La Pampa. Las dudas se acrecentaron luego de que desde el Coirco, organismo interjurisdiccional de la cuenca del río Colorado, avalaran el proyecto, presentando a los gobernadores el Estudio de Impacto Ambiental para su aprobación.
Odarda manifestó en varias ocasiones su postura contraria, en consonancia con la de La Pampa, debido al riesgo que genera la represa. También en 2018 solicitó varios informes al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y al jefe de Gabinete, Marcos Peña, con el fin de indagar acerca del proyecto.

Pedido de informes.
Entre diversos cuestionamientos, Odarda pidió que se informe sobre los contenidos y resultados de los estudios hidrológicos y de impacto ambiental que realizó la provincia de Mendoza, pidiendo además copia certificada de las actas del Coirco en la que se aprueba el proyecto hidroeléctrico señalado; que indiquen cuáles son las instancias de participación pública que ha tenido el proyecto con el fin de brindar información a las comunidades a lo largo de la cuenca; y se menciones las audiencias públicas que se hicieron o se prevén realizar, indicando qué organismo público sería el encargado de regular los caudales del río Grande y en consecuencia, del río Colorado.
«Nos hicimos eco de la preocupación de las organizaciones de productores y vecinos de nuestra provincia, dado que el río Colorado forma parte de una cuenca compartida y abastece a miles de habitantes. Mientras nosotros pedimos información que no fue respondida en tiempo y forma, el gobernador de Río Negro avaló el proyecto que afectará a los propios rionegrinos. Eso no debemos olvidarlo. Hay que tener en cuenta que en los últimos años el caudal del río Colorado bajó en un 50% aproximadamente respecto a épocas anteriores debido al deshielo y falta de nevadas que se registran en la cordillera andina», denunció Odarda.

Confianza en Coirco.
Los dichos de la legisladora recibieron «parches fríos» de Weretilneck que habló con el diario Río Negro. El matutino señaló que la intención de Mendoza de construir la represa genera temor en las ciudades aguas abajo del río Colorado. Ante esta incertidumbre, el mandatario llevó tranquilidad con la seguridad de que el Coirco administrará los caudales sin afectar el abastecimiento.
«Quiero destacar que, en todas las reuniones de los gobernadores y la Nación, siempre primó el espíritu de seguir con la misma filosofía que ha traído ese organismo en el manejo de Casa de Piedra, y que -Coirco- permitió el uso correcto de la crisis hídrica», le dijo Weretilneck.
El rionegrino recordó que ese ente acordó en abril del año pasado que se haría cargo de determinar el manejo de los caudales que se acumulen. Insistió en que también genera tranquilidad que el impacto ambiental en toda la cuenca «será evaluado fuera de Mendoza».
El gobernador aceptó la preocupación que existe en la comunidad en cuanto a restricciones en el consumo, y que «los temores pueden ser fundados en un río en funcionamiento». Sin embargo, aclaró que en picos de crecida y largos períodos de bajo caudal «funcionó el Coirco, y tendrá el mismo papel con Portezuelo».