“Una sociedad extraña con el macrismo”

CONSIGLIO ACUERDA CON EL GOBERNADOR EN NO HACER EL AJUSTE, PARA QUE NO PAGUEN LOS ASALARIADOS

“En esta situación lo justifico” dijo el diputado provincial Ricardo Consiglio (Frepam), al hacer referencia al acuerdo del gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional. El legislador evaluó que “se perdieron dos años y medio de tiempo, y se llegó al extremo de que no se iban a poder pagar las jubilaciones, los subsidios, etc. El gobierno nacional actuó con la soberbia y la imprudencia de no informar a la población argentina y a sus socios políticos de la verdadera situación en que estaba el país”, y ahora “no quedó otra alternativa que acudir al FMI, porque es quien más dinero nos da, y además con una tasa de interés que es menos de la mitad de lo que estábamos pagando”, dijo en diálogo con LA ARENA.
-¿Cómo ve la situación política hoy?
-Estamos con una sociedad media extraña con el macrismo. Yo la veo compleja, con dos años y medio veo al gobierno un poco extraviado en las decisiones, con políticas económicas erráticas. No se dio con el rumbo y tampoco se pidió auxilio, se actuó con un poco de soberbia, y creyendo que en el gobierno nacional sabían todo. No obstante, de esta política errática, un poco lo justifico.
-¿Qué es lo que justifica?
-En el sentido que agarró una situación económica del país realmente calamitosa, pero se debería haber dicho. No se debió haber ocultado a la población, y menos que menos a los socios políticos, como es el caso de la Unión Cívica Radical. Y si no se sabía o había que tomar decisiones sumamente difíciles y complejas, se debería haber consultado porque en este caso los socios políticos pasamos a ser convidados de piedra. Así que esta es la situación compleja que veo desde la Unión Cívica Radical para con el gobierno nacional. No obstante eso, esto de acudir al Fondo Monetario, creo que no quedaba alternativa.
-¿No cree que es un salvavidas de plomo?
-No, ante esta situación… lo justifico pero que quede claro, ante esta situación. Porque además estábamos pagando una tasa de interés por lo menos del 9% y con el fondo vamos a pagar el 4%. Perdimos dos años y medio de tiempo, y ante la situación calamitosa que se ha llegado, al extremo de que no se iban a poder pagar las jubilaciones, y de que hay que mantener todo en andamiaje social que tiene la Argentina. Porque el 75% del presupuesto nacional va al costo social. Hay que comprenderlo desde esa magnitud, pero el gobierno ha actuado con la imprudencia de no hacer un informe detallado al asumir. Demoró diciendo que estábamos bien, que estábamos bien encaminados, y la realidad era otra: y no quedó otra alternativa que acudir al FMI, quien nos garantiza unas tasas de interés de menos de la mitad de lo que estábamos pagando.
-¿Pero cómo se puede hablar de gradualismo, y los aumentos en tarifas aparecen como salvajes?
-Hubo políticas económicas erráticas, porque se quiso un gradualismo, que en definitiva terminó impactando ahora, después de dos años y medio, sobre el asalariado. El gradualismo sería como en cualquier vivienda, donde si usted gana 20 mil por mes y gasta 25 mil, no va ir muy lejos, se le van a cerrar todas las puertas, al gobierno nacional le paso lo mismo. Lo que pasa es que nunca lo dijo y no se habló con claridad… Se actuó con la soberbia de decir “yo lo resuelvo a este tema”, y esa cuestión que iba a llover plata de fuera y no fue así. Nos chocamos con la pared de la realidad, ese es el problema.
-¿Confía en que puede haber recuperación?
-No hay otra alternativa que el crecimiento, debe haber un crecimiento económico. Yo soy un hombre de esperanza, de optimismo, moderado. Pero optimista realista. Argentina es un gran país, con un potencial productivo importante y está bien que el gobierno nacional le dio manija al campo, de modo tal que en dos años y medio estamos exportando más del doble de carga de la que veníamos exportando antiguamente. Algo está cambiando.
-¿Pero en qué advierte que cambió?
-Se está exportando más grano, pero hay que considerar que la soja cayó de 650 dólares de la época de los Kirchner a 300 dólares; y se redujeron las retenciones: no se le cobra más al trigo, no se le cobra más al maíz, entonces se potenció el campo, que es el caballo que nos puede sacar del estancamiento. Por eso Macri no quiere retroceder con la quita de retenciones para la soja, porque esto es lo que nos va a sacar adelante. Más exportación es más divisas, que las necesitamos para cumplir con los compromisos. Lo justifico en ese aspecto.
-Pero hay sectores que sufren, y mucho…
-Sí, me preocupa que el asalariado está pagando las consecuencias de este ajuste, del aumento de tarifas. Pero venía todo mal parido. Es una situación compleja, que no sé cómo va a seguir de ahora en más… pero quiero ser optimista, que el gobierno nacional le va a encontrar la forma para acudir en auxilio de los que menos tienen.
-¿Cómo ve que nuestro gobernador no haya sido invitado por el gobierno nacional a la reunión con mandatarios provinciales?
-Yo veo que el gobernador (Carlos) Verna hizo mérito (sic) para esto, para cortar la relación con el gobierno nacional, cosa que nunca se debió hacer. En política lo que nunca se debe perder es el diálogo, y Verna lo perdió con el gobierno nacional.
-¿Usted cree que el gobierno nacional no tiene responsabilidades?
-Totalmente tiene responsabilidades, pero primero yo voy a mirar mi gobierno en la provincia de La Pampa, que para mí tiene la responsabilidad de haber cortado relación con el gobierno nacional, de haberse querido subir a la loma y empezar a gritar desde allá arriba, y no se está en condiciones.
En la política el diálogo tiene que ser permanente, con negociaciones, acercamientos, tratar de compatibilizar distintos puntos de vista, tratar de beneficiar al pueblo pampeano, y eso es lo que Verna a perdido, creyéndose autosuficiente, creo que vamos a pagar las consecuencias.
-Sobre la negativa de Verna de decir no al ajuste, ¿usted qué opina?
-A mí me parece bien que no haga el ajuste en la provincia porque depende de él para que no pague las consecuencias el asalariado. Pero en lo nacional hay que hacerlo, es inevitable. Debemos vivir con lo que tenemos, con lo que producimos, vivir de realidades no de utopías. Basta de utopías que nos hicieron creer durante 12 años que vivíamos en el limbo, que la Argentina era autosuficiente. Así estamos, pagamos las consecuencias durísimas ahora.
-¿Defiende las políticas del gobierno nacional?
-Yo no voy a defender las políticas económicas de Mauricio Macri, y ya las critique anteriormente, pero sí tenemos que ser conscientes de la realidad que nos toca vivir porque nos han llevado a esto. A lo mejor el gobierno nacional no ha encontrado los caminos para salir, y debe ser muy difícil encontrarlo.

“Perdimos por una tozudez”
Con relación al frente del radicalismo, y con otras fuerzas políticas por fuera del peronismo, Ricardo Consiglio se manifestó “aliancista”, no obstante lo cual sostuvo que la situación finalmente será zanjada por la Convención Provincial de su partido.
“Nosotros tenemos la libertad de actuar como nos parezca más conveniente, tenemos esa posibilidad. No tenemos nada que sea como un callejón sin salida, ni tenemos un casamiento con el PRO que sea definitivo. Podemos ir con nuestra lista, con el Frepam… Eso lo va a disponer nuestra Convención Provincial el año que viene, que decidirá si seguimos o no seguimos en esta alianza grande. Yo soy aliancista.
-Pero algunos radicales dicen que hay demasiadas diferencias ideológicas.
-Quiero pensar que necesitamos luz y fuerza… después lo ideológico… en Chile, Francia, Alemania tienen distintas posturas ideológicas. Los grandes países han prosperado con gobiernos de un signo y de otro; han funcionado perfectamente bien, así que nosotros no tenemos porqué ser la excepción.
-Entonces, en el radicalismo nada que reprocharse.
-A lo que sí le tengo miedo es a que después llegado el momento no nos pongamos de acuerdo. Hemos cometido el error cuando perdimos la interna con el PRO que también perdimos un diputado nacional por una tozudez. Fue casi una chiquilinada de parte nuestra de dividir las fuerzas para querer ganarle de cualquier manera al macrismo… subestimamos al electorado y así nos castigó. Esperemos que el año que viene no nos suceda lo mismo, que no cometamos esa chiquilinada de creernos que el pueblo siempre nos va a elegir… o de dividir nuestras fuerzas, que no tengamos la soberbia de creernos dueños de los votos.