UTA: “Se cae todo el transporte provincial”

ADVIERTEN QUE LA ELIMINACION NACIONAL DE LOS SUBSIDIOS PONE EN CRISIS EL SECTOR

Pablo Pera Ibarguren es el director de Control e Inspección de Servicios Públicos de la comuna capitalina y estimó que finalmente se llegará a un acuerdo con Autobuses Santa Fe por el transporte urbano en Santa Rosa.
Con respecto a la solicitada publicada por Autobuses, donde amenaza con dejar de prestar el servicio de colectivos urbanos, el funcionario explicó: “Más allá de la solicitada, es más o menos lo que venimos trabajando en la comuna con la emergencia del servicio hasta ver cómo recomponemos la estructura de costos y seguir dando un servicio de calidad y una tarifa accesible”.
“Se busca que se le permita el funcionamiento de la empresa con calidad en sus unidades, seguridad en el transporte, manteniendo un servicio de calidad”, añadió el funcionario.
-¿Autobuses puede dejar de pronto el servicio?
– No lo puede dejar de prestarlo de la noche a la mañana, entendemos la preocupación de la empresa y estamos ocupados en resolver estas cuestiones. El mayor problema es que el mayor componente de la tarifa son los subsidios nacionales, y sin que haya definiciones de aportes por parte de la Provincia.

Emergencia.
El director Pera indicó que “la reglamentación del Fondo Compensador (de 1.500 millones de pesos que figura en el Presupuesto Nacional para ayudar a las comunas en materia de transporte) salió en los últimos días de diciembre, donde se establecen los requisitos y formularios a completar por parte de la comuna y de la empresa”.
“Esto después se envía a Transporte (de Nación) donde se hace una evaluación de una posible financiación; todo esto llevará su tiempo, por eso se declara la emergencia del transporte, lo que implica un periodo acotado, todo el año 2019, que podría ser dejada de lado si no siguen existiendo las causales de la emergencia”. agregó el funcionario.
“Vamos a llegar a un entendimiento con Autobuses”, dijo seguidamente, mostrándose confiado sobre la resolución del conflicto.
También aclaró que Santa Rosa no está incluida en los 5.500 millones de pesos que también figuran en el Presupuesto para el pago de gas oil. Es porque la capital pampeana está dentro del Programa SUBE.

Reestructuración.
“El intendente dijo que se mantendrán los subsidios al boleto que afronta la comuna, pero no estamos en condiciones de hacernos cargo de mayores desembolsos para el sostenimiento del sistema. No tenemos los recursos, son entre 50 y 70 millones de pesos al año”, puntualizó seguidamente el director comunal.
Pera acotó que “hay ciertos parámetros (como el de pasajeros por kilómetro) que se toman para determinar la rentabilidad del boleto. Con la emergencia y con la reestructuración del servicio se va a mejorar el índice y la empresa va a poder mantener un servicio de calidad”.
“Vamos a respetar horarios de las escuelas y de los trabajos, pero evitando los recorridos muertos, vamos a tener una mejora que nos posibilitará mantener el servicio”, acotó.
El director hizo la salvedad de que el problema con los subsidios interrumpidos “no solo afectan a Santa Rosa, también a General Pico y al transporte provincial, ya que algunas empresas han informado que recortarán frecuencias y servicios”.
Por el momento, en la capital pampeana el boleto seguirá a 15,15 pesos y el nuevo valor será de 19,70, que entrará en vigor cuando se terminen los trámites que al respecto se realizan ante la CNRT y Nación Servicio (SUBE).

“No se puede vivir más así”
La quita de subsidios al transporte comienza a sentirse en la calle. Si bien aún no se ha efectuado el primer aumento, los usuarios ya empiezan a hacer cuentas para ver cómo harán para cumplir las obligaciones y tareas de su vida cotidiana con un boleto a 19 pesos y, probablemente, más caro. Hay quienes dicen que no saben como harán para mandar a sus hijos al colegio.
La frase “esto es un desastre” es quizá la más escuchada en las conversaciones espontáneas que surgen en las paradas de ómnibus de la ciudad por estos días. “Dicen que pueden dejar de dar el servicio de un día para otro porque no pueden tener pérdidas, pero hay que preguntarles cuánto han invertido en los últimos años en mejorar el servicio, que cada día es más deficiente”, expresó una vecina de Santa Rosa a un reportero de este medio. “La culpa es del intendente”, afirmó otro entrevistado. “Es él el que tiene que arreglar las calles para que los bondis no se rompan, y es él el que tiene que garantizarnos que van a seguir pasando”, añadió otro usuario, en una parada céntrica. Por el momento, nadie sabe qué va a ocurrir, pero todos los pasajeros coinciden en lo mismo: “no se puede vivir más así”.

“La Provincia no puede aportar”
El director de Transporte provincial Gustavo Minetto aseguró que La Pampa “no está en condiciones de aportar” los fondos que pidió Nación para compensar la quita de subsidios al transporte de pasajeros y cuestionó la propuesta planteada a la Provincia por parte del gobierno de Cambiemos.
La medida adoptada por el presidente Mauricio Macri generó polémica y un serio problema para el gobierno de cara a un año electoral. Además ya hubo marchas en rechazo en distintos puntos del país, a la que se sumará la manifestación organizada para hoy en la plaza San Martín, a las 20.
Minetto se reunió ayer en Casa de Gobierno con el ministro de Obras Públicas, Julio Bargero, para analizar la situación y luego manifestó que Nación propuso “un contrato leonino” porque pidió que Provincia aporte una importante suma de dinero y también ordenó la forma de distribución del dinero, haciendo apenas una contribución menor desde las arcas nacionales. “No vamos a firmar ningún tipo de acuerdo bajo estos términos”, explicó.
Las empresas de transporte recibían hasta fines del año pasado un subsidio compuesto por aportes del Sistau (Sistema Integrado de Transporte Automotor) y combustibles. Con la quita de esos subsidios, Nación creó un Fondo Compensatorio de 1.500 millones de pesos para las capitales provinciales.

La propuesta.
En diciembre pasado, las autoridades nacionales de Transporte se reunieron con Minetto en Buenos Aires y le plantearon la quita del subsidio y una propuesta que fue rechazada por la Provincia, contemplando un subsidio de 87,73 millones de pesos anuales que recibía La Pampa.
“Nos propusieron que nosotros pongamos 43 millones, la mitad, en una cuenta del Banco Nación que deberíamos abrir y nos dijeron también el criterio de distribución que ellos establecerían para devolvernos 10,2 millones de pesos”, dijo Minetto.
Sobre el criterio, agregó: “Había que darle 25 millones para Autobuses Santa Fe -que brinda el servicio de colectivos en Santa Rosa-, 3 millones a Corpico -de General Pico- y 15 millones para los interurbanos. Debíamos poner la mitad y a su vez ellos nos dicen a donde va la plata, solo ofrecían 10.200.000 pesos”.
Con respecto al impacto en el bolsillo de los usuarios, algo que parece imposible de evitar, el funcionario comentó que en otros distritos se avanzó en un acuerdo en el que la Nación aportará -según datos informales- el 50 por ciento del subsidio, un 25 por ciento de la Provincia en cuestión y el restante 25 por ciento, los usuarios de colectivos. Por ahora, para La Pampa el aporte nacional es mucho menos al 50 por ciento.

¿Habrá menos frecuencias?
Minetto aclaró que por ahora no tuvieron comunicación con el municipio y advirtió que hay “una preocupación importante” en el sector de transportes urbanos “porque con la quita del subsidio, ahora cada tres o cuatro meses, tenemos un aumento de tarifa por la inflación; se va a trasladar al pasajero pero lo analizaremos y veremos si bajamos frecuencias. Nuestra ley lo permite hacerlo”.
Siguiendo en ese sentido, insistió en que “la provincia de La Pampa no va a aportar los 43 millones” que exigió Nación para compensar la quita del subsidio nacional, que en otros puntos del país ya repercute en los usuarios. “No estamos en condiciones de aportar ese subsidio, el gobernador fue claro en sus palabras”, señaló el funcionario.
Por otro lado, dijo que “el criterio fue caprichoso y antojadizo” en el reparto de recursos y advirtió que también existió por parte de la Casa Rosada una especie de “penalización” a las provincias que no firmaron el Pacto Fiscal el año pasado como La Pampa y San Luis.

“Hay una incertidumbre total”
El brutal ajuste que Macri aplicó a los transportes públicos por orden del FMI desencadenó un sinfín de complicaciones para gran parte de la sociedad argentina, y en Santa Rosa no hubo excepción. Aquí, los choferes de la empresa Autobuses Santa Fe comienzan a percibirse a sí mismos dentro del “ojo de la tormenta”, y aseguran consternados:”no sabemos qué va a ser de nuestras vidas, porque hay una incertidumbre total”.
En diálogo con este medio, varios empleados expresaron que los trabajadores de su sector están “gravemente preocupados” por las consecuencias que pueda traer esta quita de subsidios y la reacción de la compañía, la cual amenazó con un corte en el servicio. “No solamente los choferes estamos intranquilos”, aseguró, “sino también los mecánicos y el personal de limpieza: la última vez que hubo un cambio de licencia (del Grupo Plaza a ASF), que esperemos que no haya, alguna gente tuvo que pasar de mantenimiento a manejar los bondis porque sino se quedaban sin trabajo”.
Por su parte, los dirigentes gremiales de la UTA (Union Tranviaria Automotor) convocaron para hoy una reunión en donde se discutirá sobre la presente situación y se evaluará qué medida se puede tomar tanto como para “preservar los puestos de trabajo actuales”, como para “colaborar con la resolución de este problema”.

“Se cae todo el transporte”
Delegados de la Unión Tranviarios Automotor mantuvieron ayer por la tarde una reunión con diversas empresas de transporte, donde se trató un potencial reemplazo de Autobuses Santa Fe en caso de que ésta rompa el contrato y abandone la ciudad. En tanto, los sindicalistas esperan que hoy los reciba el gobernador Carlos Verna para tratar esta problemática que tiene en vilo a gran parte de la ciudad y a la provincia.
“Se cae todo el transporte provincial”, indicó gravemente a LA ARENA José Alvarez, secretario adjunto de la UTA. “Esperamos que desde el gobierno provincial y el municipal se preste alguna ayuda económica a la empresa porque no puede recaer todo el peso en el usuario. Esto no es Buenos Aires, donde se hacen viajes de dos horas: acá la gente si no puede pagar la tarifa se mueve en bici o se arreglan entre tres o cuatro para viajar en un auto para el trabajo… así se nos viene abajo todo el servicio”, expresó preocupado.
Respecto a la posibilidad de que la actual prestataria interrumpa todos los recorridos, Alvarez aseguró que “parece una amenaza, pero nosotros igual abrimos el paraguas. Si la compañía toma esa decisión probablemente no cobrarían los empleados, y para colmo nos deben varios meses de obra social”, precisó. Y agregó: “lo que más nos interesa es que los trabajadores no queden afuera: hay 80 familias que dependen de esos puestos de trabajo, y eso para Santa Rosa es una locura”.

Impagable.
Por otra parte, la problemática de las calles rotas que tantos dolores de cabeza y de bolsillo causa a los automovilistas santarroseños tiene un peso más que importante en una posible salida de la empresa santafesina. “A 40 pesos el colectivo, que es lo que aumentaría sin subsidio provincial o municipal, y con las calles todas rotas ¿qué empresa va a querer venir a prestar el servicio?”, dijo Alvarez. “Además – prosiguió- ¿qué va a pasar con las líneas como la de Anguil o Catriló? Sin subsidios no dan los números, y así se van a caer también las de Guatraché, Alpachiri, etcétera, donde hay menos población”.

Municipalidad.
En otra reunión que se mantuvo ayer con funcionarios municipales, los delegados de la UTE plantearon la posibilidad de que se ofrezca un servicio mínimo, al menos “para tirar estos meses y ver cómo se arreglan hasta que se encuentre una solución final, que debería llegar antes de marzo”.