Vecina abrirá un comedor en el garaje de su casa

"LA GENTE TIENE NECESIDADES DE TODO TIPO"

(General Pico) – Ana Fredes, titular de un ropero y un merendero comunitario, manifestó que la gente “tiene necesidades de todo tipo” y que se notó un importante incremento durante el último tiempo. Es por ello, que a partir de mañana, les dará todos los domingos el almuerzo a los chicos más carenciados del barrio.
La mujer en su casa del barrio Frank Allan, ubicada en calle 38 entre 105 y 107, atiende a familias necesitadas de todos los barrios de la ciudad. En su domicilio abrió hace dos años un ropero solidario y poco después un merendero, que funciona todos los sábado y al que asiste un importante número de niños.
El resto de los días, la vecina cocina para el Merendero Pacífico a cargo de Gisell Morel, que funciona a escasas cuadras del lugar donde actualmente vive.
“Yo hacía pastas caseras y las donaba a los comedores y los llevaba para la gente que iba a buscar ropa. Después empecé a hacerlo en mi casa porque me llevaba mucho tiempo y tenía muchos gastos de remis. Entonces empecé con un ropero de cuatro o cinco cajas de ropa en mi casa, y la gente empezó a venir a buscar y también a colaborar. Ya ocupamos toda la parte del garaje y parte de la vereda. Le agregamos el merendero porque vienen muchos chiquitos con sus madres y cuando ellas buscan la ropa, con un grupo de adolescentes les hacemos juegos y les damos la leche. Algunos chicos se quedan dos o tres horas y media y otros se van con su madre después que terminan de buscar la ropa”, contó.

Almuerzo de los domingos.
Fredes indicó que en “este último tiempo se ha notado mucho las necesidades de la gente”, y que ante los insistentes pedidos, no pudo quedarse de brazos cruzados y comenzó a preparar viandas desde hace tres domingos. Sin embargo, a partir de mañana armará un comedor con un tablón y sillas en el garaje de su casa, y servirá la comida a los niños del barrio.
“La gente piensa que vos tenés mercaderías y te pide, pero yo solo soy un puente. Empecé a pedir colaboraciones pero cuesta mucho por la situación en la que estamos. Por eso hace tres fines de semana que empecé a hacer viandas y como hay mucha necesidad y pocas donaciones, para poder cumplir con todos decidí dejar las viandas y que los chicos se acercaran a comer el plato de comida en casa”, contó.
Conocedora de la situación que atraviesan las familias más carenciadas, Fredes contó que recibe pedidos de todos tipo, y que en algunos casos se logra cubrir esas necesidades.
“La gente tiene necesidad de todo tipo y te pide de todo. Hay muchas necesidades de madres embarazadas que están a punto de tener a su bebé y no tienen ni la primera ropa para ponerle. Entonces es ahí donde nos apuramos y empezamos a buscar, un carrito, una cuna y pañales, para ayudarlas. Necesidades hay de todo porque nos han pedido una cama y colchón, para gente que duerme en el piso”, dijo.
Por último contó que el espacio donde funciona el ropero y el merendero, apenas está techado con algunas bolsas y nylon, y que precisa hacerle un cerramiento más firme para poder. En este sentido, indicó que tiene las chapas pero necesita los parantes, para techar el espacio donde realiza todas las semanas su importante labor solidaria.