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Venden 10 toneladas de vidrio molido

WINIFREDA: "LA CARGA NO FUE A PARAR AL BASURERO", CELEBRARON LOS TRABAJADORES

Hasta abril de 2018, cuando la Municipalidad de Winifreda activó la planta de tratamiento de residuos inorgánicos domiciliarios, todo el vidrio junto a otros materiales, eran arrojados en el basurero a cielo abierto. Hace unos días, el municipio concretó la venta de 10.210 kilos de vidrio molido, superando las comercializaciones anteriores. Los desechos fueron comprados por una empresa de Mendoza, que los funde y los convierte en botellas, frascos y vasos.
En este sentido, Lorena Munch, trabajadora de la planta, celebró en las redes sociales «otra carga que se va y no fue a parar a nuestro suelo. Camión y acoplado llenos».
Además agradeció a todos los pobladores que separan debidamente los residuos en sus hogares y reclamó «la colaboración a todas aquellas personas que todavía no se adhirieron a este proyecto tan importante para nuestro pueblo, y en especial para nuestra salud». Hacía referencia al plan de separación de residuos en origen y recolección diferenciada lanzado por la comuna hace más de un año.
En diálogo con LA ARENA, Munch expresó: «Este fue el mayor cargamento de vidrio molido que se vendió. Podría ser mucho más grande si más frentistas se adhirieran al plan». Con sus compañeros de tareas leyeron declaraciones de un concejal que hacía mención a la basura acopiada en el basurero tradicional.
«Me tomé el trabajo de ir hasta ese lugar y sí, es verdad, hay mucho material depositado, pero por frentistas que no reciclan la basura y la tiran directamente ahí. Si nosotros en la planta abrimos bolsas y encontramos papel manchado con mate no lo podemos reciclar entonces también es basura que va a parar al basurero», señaló.

Piden adhesión al plan.
«Los trabajadores le pedimos a la gente que se adhieran al plan porque es un bien para nosotros, para el pueblo y la salud de sus habitantes. Si todos lo hicieran prácticamente no necesitaríamos un basurero. He escuchado quejas por el humo que se genera cuando se queman residuos inevitablemente; ahora si dejáramos de ser tan egoístas y nos tomáramos cinco minutos para separar cada residuo en su lugar no tendríamos que quemar», apuntó.
Vale recordar que la basura compactada en forma de fardos (de papel, cartón, tetra brik, botellas de plástico, bolsas de nylon, latitas de aluminio) es comprada por la empresa «Eco Lincoln» de Buenos Aires, para su reutilización en la fabricación de ladrillos o bloques modulares. La comuna intercambia cada cargamento por bloques ecológicos.
El programa de separación en origen comenzó con una adhesión del 10% de los frentistas y hoy alcanza «al 40 ó 50 por ciento» de la población. La meta es superar ese porcentaje y se trabaja para ello con campañas de concientización sistemáticas. Los empleados invitaron a los vecinos a que visiten la planta para que vean como se clasifica, enfarda y prensa la basura.
«Hemos logrado mucho en este año y medio y vamos por más, no nos damos por vencidos, pero sí precisamos la colaboración del pueblo para que esto funcione correctamente», dijo.

Protocolo establecido.
De acuerdo al protocolo establecido, en cada vivienda los inorgánicos se vuelcan en bolsas de consorcios o cajas, los orgánicos en un recipiente plástico y los sanitarios en bolsas rojas. Estos últimos se incineran en un horno especial. Los patogénicos se descartan dentro de un plástico duro que se debe acercar al hospital. Los desechos no reutilizables y los orgánicos van al nuevo basurero a cielo abierto.