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Villatoro: “Pacheco me dijo: rajá”

COMENZO LA "SEMANA DE LA MEMORIA" EN SANTA ROSA

La Municipalidad de Santa Rosa inició ayer los actos por la Semana de la Memoria Popular con la inauguración de la obra “Ronda Blanca”, de la artista Beatriz di Nápoli, en homenaje al sufrimiento y al calvario que atravesaron las Madres de los desaparecidos.
En el acto estuvo el viceintendente Jorge Domínguez, el diputado provincial, Martín Berhongaray, los concejales Claudia Giorgis, María Celia Ibarguren, Alba Fernández, Félix Villatoro, Jorge Rodríguez y Marcos Cuelle; la directora General de Administración, Rita Ríos, y la secretaria Legislativa, María Cecilia Roigé, y vecinos santarroseños.

Instalación.
En esta oportunidad al Paseo de la Memoria del edificio municipal, se le sumó la instalación “Ronda Blanca”, de María Beatriz Di Nápoli.
La artista plástica, que además es empleada municipal, explicó a las personas presentes que su elaboración fue realizada para una convocatoria realizada por el Centro Municipal de Cultura en el año 2011. Se trata de varias líneas de pañuelos blancos muy pequeños que parten desde el interior de una jaula de pájaros y que luego tienen un mayor tamaño.
“El tamaño de los pañuelos chiquitos hacen alusión a las primeras madres que comienzan con su lucha. Una lucha que fue creciendo, como el tamaño de los pañuelos. Con su fuerza (las Madres de Plaza de Mayo) lograron que se reconozca el sufrimiento de esas pérdidas. La jaula de pájaros refleja a sus hijos en cautiverio. Y acá ubicamos los pañuelos de tal manera que abracen los paneles del Paseo de la Memoria”, explicó Di Nápoli.

“Rajá”.
El concejal Félix Villatoro (Frepam) pronunció un discurso en el que aseguró que la fecha lo remitía a una “una profunda oscuridad, miedo, dolor, el dolor más grande que puede sufrir un pueblo: la falta de libertad, el sufrimiento de todo el pueblo argentino”.
Contó que fue Antonio “Pacheco” Berhongaray quien lo alertó de que “iban a ir por mí. Me dijo entonces, rajá”.
Antes de proseguir con los recuerdos de su experiencia personal resaltó especialmente “el rol que Pacheco y otros, como (Emir) “Copete” di Nápoli y (Carlos) Pérez Funes tuvieron en aquellos años de miedo, donde muchos abogados y dirigentes políticos se hicieron los distraídos. Fueron ellos quienes recorrieron las cárceles de La Pampa, asistiendo legal y humanamente a varios presos políticos”.
“No lo pensé y busqué refugio en mi provincia natal, fui directo a la casa de un familiar, pero fueron a buscarme” y se lamentó por tantos “padres, hermanos, familiares” que “vivieron aterrados tratando de proteger a sus seres queridos”.
“Entonces corrí a la casa de un buen vecino que me permitió esconderme allí. ¿Esconderme de qué?, nunca lo sabremos. De perseguir ideales, de vivir honesta y apasionadamente. Como a tantos otros, me fueron a buscar. Viene a mí el recuerdo de correr entre medio de las fincas, escapando, y la incertidumbre de cómo explicarle a mi vecino que no pasaba sólo un rato a tomar mate, sino que me tenía que quedar allí un tiempo. Falté largo tiempo, no podía venir a La Pampa. Todos estábamos horrorizados”, recordó Villatoro.
“En aquel momento tenía 24 años, trabajaba en el comedor de la universidad, estudiaba Ciencias Económicas y militaba en Franja Morada. En ese entonces, nuestro histórico comité de la calle Pellegrini había sido usurpado por las fuerzas militares. Ni bien lo recuperamos nos afiliamos nuevamente al radicalismo. Recuerdo con emoción ese momento, junto al Vasco Altolaguirre, Pacheco Berhongaray, José Milner, Vasco Hernandorena y Don Gambulli entre otros”.