Walter Llanson: “La heladera no miente”

CANDIDATO POR LA LISTA DE DI NAPOLI ES CAMPEON NACIONAL DE MALAMBO Y HABLA DE LA REALIDAD SOCIAL

“Compartimos ideales con Luciano”, y “me veo festejando la noche del 17 de febrero”, son expresiones de Walter Félix Llanson (32), que integra la lista de candidatos a concejales de Di Nápoli, de cara a las internas del próximo domingo.
El joven es afiliado desde sus 18 años, y milita “desde siempre” porque su papá era “muy peronista”. Pero además de la política, tiene otra pasión, su amor por la danza que lo ha llevado a presentarse en distintos escenarios del país con destacado éxito: con otros tres compañeros de su propia escuela recientemente se consagró campeón nacional de malambo en el Festival de Laborde, en la provincia de Córdoba.
Hijo de Félix (fallecido, era pintor de obra) y de Norma Saavedra (enfermera), tiene dos hermanos: Fabio (trabaja en el taller de impresión de este diario), y Carina que es enfermera en el hospital Lucio Molas. Con Agustina Pescara tienen una hijita, la pequeña Ema (3).
Hizo la EGB en el Domingo Savio, y después en el Polivalente de Artes se recibió de Profesor de Danzas. En diálogo con LA ARENA criticó ácidamente la gestión de Mauricio Macri, pero también la de Leandro Altolaguirre al frente de la Municipalidad de Santa Rosa.
-¿Cómo es que entrás a integrar la lista de Luciano di Nápoli?
-Fui colaborador de Miguel Tanos mientras fue diputado provincial, y ahí conocí a Luciano, con el que compartimos muchos ideales. Pero siempre milité, porque papá (también se llamaba Félix) me llevaba a las reuniones, me afilié muy jovencito y creo que llegó el momento de participar activamente.
-¿Y dónde se vinculan esos ideales?
-Estamos identificados con el proyecto político kirchnerista. Ahí empecé a tener un espacio, a tener participación… y los jóvenes comenzamos a tener más presencia política. Así nos cruzamos con Luciano, nos conocimos desde ahí…
-¿Qué pensás de Macri y el país?
-Es la decadencia total. Lo suyo es todo lo que no se tenía que hacer: es mentira, es soberbia, es desleal, y nos trajo más problemas que lo que se han resuelto. Después de más de tres años de gestión sigue hablando de falencias de un gobierno anterior, y los resultados están a la vista. Yo siempre tengo a mano un dicho: la heladera no miente. Además hoy recorremos muchos barrios y estamos viendo la necesidad… antes la gente por ahí pedía trabajo y ahora te pide ayuda para la comida. Es una realidad. Nosotros salimos a militar sin promesas, comentamos nuestras propuestas, pero no prometemos nada.
-¿Y La Pampa?
-Yo soy peronista, tenemos un gobernador peronista. Como visito muchos lugares, otras provincias, veo otras realidades, y puedo asegurar que aún tenemos una provincia ordenada, tenemos un gobernador que es uno de los pocos que ha bancado el proyecto político, que señala que no estamos de acuerdo con lo que genera el presidente… Y así todo se la banca y pone la cara, y como puede resuelve los problemas que tenemos.
-¿Decís que todo está bien?
-No digo que está todo bien, pero mayormente… y si comparamos con otros lugares, como por ejemplo Santa Cruz, donde escasea el agua dense una idea… yo voy seguido a Caleta Olivia y hay gente que compra los tanques porque no hay agua, los sueldos van dos meses atrasados, te hacen un paro y te paran 4 meses…
-¿Cómo ves la ciudad, la gestión de Altolaguirre?
-La gestión la considero mala, muy mala. Y la ciudad está a la vista… se nos inunda, las napas salen para arriba, y hay gente que está contrayendo enfermedades a causa de eso. La otra noche con nuestro cuarteto de baile participamos de la solidaria por un nene, Joaquín Holman, que contrajo un virus…
-¿Y la noche del 17 de febrero cómo te ves?
-Me veo festejando, porque creo que la gente ha tomado conciencia de lo que esta pasando.
-¿Tienen en cuenta que hay un candidato (Jorge Lezcano) que aparece como oficialista?
-Sí, claro, y estamos convencidos que vamos a ganar…

Más espacio para la cultura
Cuando un equipo de este diario llegó a la Escuela de Malambo “El rancho de don Félix”, Walter Llanson estaba impartiendo clases a algunos alumnos, mientras su pequeña Ema revoloteaba por el lugar. “El lugar se llama así en homenaje a mi papá, y aquí tenemos unos 30 chicos que concurren a aprender… algunos pibes de condición muy humilde, que les gusta la danza y tratamos de ayudarlos de alguna manera.
Pero además Walter es convocado asiduamente a otros lugares del país -sobre todo desde el sur- para preparar conjuntos que después se presentarán en diversos festivales: “Sí, me llaman y viajo bastante, e incluso llego hasta Río Gallegos… me gusta mucho lo que hago”, dice por si hiciera falta.
Con orgullo, pero también con evidente modestia, cuenta que “recientemente tuvimos la suerte de conseguir el Campeonato Nacional de Malambo en Laborde; algo que no se lograba desde hace 23 años, cuando ganó Aldo Andrada con Mamüll Mapú… la primera pampeana que lo obtuvo fue Ana María Domínguez”, recordó.
El cuarteto con el que se consagraron ahora lo integran el propio Walter, y también Rodolfo González Alcántara, Gonzalo Molina y Hernán García.
El bailarín y candidato destacó que desde su lugar -en caso que Luciano di Nápoli acceda al sillón de San Martín 50-, propiciará que la danza sea una disciplina que se incorpore en los barrios: “Lo bueno en realidad es que se haga la disciplina que sea, porque todo es bueno, pero en cuanto a los artistas lo cierto es que estamos un poco olvidados en el esquema municipal”, razonó.

Ni un llamado.
En ese sentido mencionó que ninguna autoridad se comunicó con ellos después del magnífico premio obtenido en Laborde. “No, ni un llamado de nadie”, ratificó. “Y no es porque no se hayan enterado, porque salió en todos lados… igual la gente nos bancó y nos reconoce, y eso está bueno”, completó.
-¿Si ganara Di Napoli insistirías para que se le dedique un espacio importante a la cultura?
-Sí, sea folclore o cualquier rama de la cultura, cualquier actividad… que se descentralice un poco, y que lleguen todas las actividades a los barrios, que todos los chicos tengan la posibilidad de conocerlas, y que sirvan de contención, como ha sido siempre.