Winifreda: se dicta un curso sobre parques y jardines

En el Concejo Deliberante de Winifreda comenzó a dictarse el Taller de Mantenimiento de Parques y Jardines, organizado por la Dirección de Agricultura Familiar, perteneciente al Ministerio de Desarrollo Territorial de la provincia, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la municipalidad local.
La capacitación tiene como objetivo brindar las herramientas necesarias para aquellos vecinos que quieran emprender la actividad en el rubro servicios, preparar al personal comunal que realiza tareas en espacios verdes y a todos aquellos interesados que quieran aplicar los conocimientos en sus casas particulares.
El subsecretario de Desarrollo Territorial, Gabriel Reiter, la intendenta, Adriana García, y la técnica en floricultura, Jimena Asquini, dieron la bienvenida a unas 25 personas, la mayoría mujeres, de esta localidad, Santa Rosa y General Pico que asistieron a la primera clase. Hoy es la segunda. Serán seis encuentros en total, cada martes de 9 a 11.30. Finalizarán en la primera semana de diciembre.
Se entregarán certificados avalados por las entidades organizadoras, y quienes los reciban tendrán la posibilidad de acceder a líneas crediticias provinciales para instalar un vivero o comprar herramientas para dedicarse a esta rama laboral como es el mantenimiento de jardines.
Reiter indicó que el curso está enmarcado en el Programa Florícola Provincial y agradeció el aporte del CFI para contar con la capacitadora.

Amplitud.
“El municipio nos solicitó dictar este taller porque más allá que sirve para aquellas personas que quieren mantener su propio jardín la idea es que puedan capacitarse los que ya tienen empresas de mantenimiento de parques y jardines o quieren incursionar de manera independiente en ese trabajo”, explicó Asquini a LA ARENA.
Está abierto también a empleados municipales dedicados a la conservación de espacios públicos. Los contenidos del curso están orientados a jardines muy pequeños hasta parques muy grandes, sean privados o públicos.
“El jardín termina de encerrar la belleza de la casa, uno puede tener una vivienda muy bonita pero si no tiene un poco de pasto o una planta que la adorne sigue siendo una mole de cemento. Además, cuando uno empieza a embellecer su casa, ya sea el frente o el fondo, se genera una especie de contagio psicológico en el barrio, los demás vecinos empiezan a copiar esa situación y terminan con sus jardines embellecidos”, sostuvo.