miércoles, 20 noviembre 2019
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«Ya agotamos el presupuesto»

ALPA ANTICIPO QUE EN LA UNLPAM ESTAN REESTRUCTURANDO PARTIDAS

La Universidad Nacional de La Pampa ya consumió gran parte presupuesto de funcionamiento de este año, y ha debido recurrir a la reestructuración de partidas económicas para afrontar los últimos meses del año. Así lo reveló el rector Oscar Alpa luego que se conociera que este año, nuevamente, la ULPam y otras universidades chicas perdieron presencia en el Presupuesto 2020 frente a las universidades grandes. Mientras, la casa de estudios pampeana sigue esperando el refuerzo de 30 millones de pesos que le permitirá llegar con cierta tranquilidad.
El proyecto de Presupuesto Nacional para 2020 contempla una partida de 195.000 millones de pesos para el funcionamiento del conjunto de las universidades argentinas durante el año próximo, número que dista de los 220.000 millones que pidió el Consejo Interuniversitario Nacional. «Con lo cual tenemos más de un 10 por ciento de diferencia, que aunque pueda parecer bajo, cuando se lo desagrega es (un monto) que incide en forma de gastos de funcionamiento, que son los sistemas de becas, de comedores, de transporte», detalló Alpa en Radio Noticias.
«Estos son los números a priori, aunque también es cierto que hay un mensaje de que esto no se va a tratar hasta el 10 de diciembre, con la nueva constitución de la Cámara (de Diputados)», comentó. «El mensaje es muy parecido al del año anterior, sobre todo cuando el presupuesto es menor al que pedimos desde el CIN», acotó.
En este proyecto de presupuesto, la UNLPam sale perdiendo por partida doble. En primer lugar, porque todas las universidades recibirán menos dinero del que necesitan, y en segundo, porque las universidades chicas, tal el caso de la pampeana, han perdido presencia frente a las más grandes y tradicionales. En palabras de Alpa, «hay una concentración de recursos hacia algunas universidades grandes, en deterioro de todas las universidades mucho más chicas, que estamos en el interior», en las cuales una diferencia de un punto sobre el porcentaje total «es mucha plata» y puede ser el punto de inflexión para mantenerse o entrar en problemas serios.
«Esa política de seguir concentrando en algunas pocas universidades grandes se nota como política, con la cual no coincidimos para nada, y por lo menos en este proyecto hay varios diferentes puntos porcentuales donde universidades más grandes tienen una mayor diferencia respecto a universidades como la nuestra, la de Río Cuarto, la del Comahue o la del Centro de la Provincia de Buenos Aires», expresó.

Poco margen.
El proyecto de presupuesto 2020 asigna a la universidad pampeana una partida en el orden de 1990 millones de pesos, un número que aunque parece grande, en la práctica no lo es tanto. Por el contrario, limita la capacidad de gestión de la casa de estudios. «El 90 % de ese monto corresponde a los sueldos de los docentes de esa planta estable que se ha mantenido en nuestra universidad y que tiene que ver con el aumento que se da a nivel de paritaria nacional», recordó Alpa. «O sea que a nivel de la administración de las universidades es un importe que se usa para pagar sueldos y cargas sociales», acotó.
La diferencia que queda luego de pagar sueldos y aportes «es lo que hace a toda nuestra política hacia las y los estudiantes, y el gasto de funcionamiento de nuestra universidad», sostuvo.
A ello se suma la incertidumbre de los aumentos salariales que puedan acordarse para el último tramo del año. «Todavía falta una última reunión que está definida a nivel paritaria y que va a ser en octubre, donde hay una cláusula gatillo, no tan automática, pero donde se obligan a sentarse en octubre para ver la inflación hasta septiembre, y todavía estamos transcurriendo septiembre. Todavía hay indicadores que no son precisos en esto», evaluó.
«Eso indicaría que después de haber pagado sueldos, cargas sociales y todo el resto, nos podría pasar como nos pasó este año, que estamos trabajando en eso, que el gasto funcionamiento se ve achicado en un 20 ó 30 por ciento», complicando la gestión diaria pero afectando también la posibilidad de nuevas inversiones y de aplicaciones de medidas de salubridad e higiene.
«Ese 3, 4 ó 5 por ciento menos que estamos recibiendo de otras universidades, para nosotros son varios millones de pesos que no los tenemos para gastos de funcionamiento», sintetizó el rector.

Complicados.
-¿Están complicados para llegar a fin de año?
-Hasta diciembre falta bastante. No sabemos qué va a pasar. En este momento estamos con lo justo. Trabajando con distintas partidas para ver los lugares que quedan, y la verdad que todo el año hemos ido a distintas reuniones, acompañados por el presidente del CIN y el secretario de Políticas Universitarias. Tendríamos acordado un refuerzo para la UNLPam de 30 millones de pesos que nos va a servir para funcionar hasta fin de año correctamente, que era el déficit con el presupuesto que habíamos cerrado nuestra Universidad.
Si el proyecto de presupuesto 2020 se aprueba como lo envió la Casa Rosada al Congreso, «el año que viene tendremos que gestionar nuevos refuerzos», anticipó Alpa. «El presupuesto para este año ya está prácticamente ejecutado, si bien hay distintas partidas que aún falta ejecutar», remarcó.
«Inclusive -acotó- ya hemos tenido que empezar en algunas unidades académicas y en Rectorado a reestructurar partidas, siempre con un horizonte como el que fijamos en el Consejo Superior, que aumentamos las becas en un 40 por ciento para los estudiantes».

Preocupa posible abandono.
En la entrevista radial, Alpa reveló que ante “la percepción” de que podría haber casos de alumnos que abandonan sus estudios por motivos económicos, Rectorado decidió iniciar un análisis en pos de confirmarlo. “En la reunión con los secretarios del Rectorado pensamos en hacer un análisis más detallado, porque la impresión es que sí, y la verdad es que no tenemos un número para poder concretarlo”, anticipó.
“Queremos identificar ese estudiante porque quizá con una ayuda pequeña para la universidad es grande para ese estudiante”.
“A veces es difícil detectarlo, pero tenemos que generar los mecanismos para lograrlo”, sostuvo Alpa.
Preguntado por proyectos que hayan quedado truncos por la falta de recursos económicos, mencionó principalmente las obras de infraestructura, no tanto obras nuevas sino de mantenimiento. “Reparar baños, hacer aulas nuevas, todo eso lo descartamos por ahora”, comentó.
Alpa destacó la estrecha relación con el gobierno provincial, cuyos aportes permiten financiar algunas de las nuevas ofertas académicas de la UNLPam. Es el caso de la Licenciatura en Enfermería, donde la Provincia paga una parte de la planta docente; la Tecnicatura en Hidrocarburos que se dicta en 25 de Mayo y los Profesorados de Nivel Secundario en Lengua y Literatura que se dictan en Pico y Acha.
El rector contó que cuando en las reuniones del CIN o con otros estamentos nacionales, les comenta de éste estrecho vínculo, confirma que es un hecho casi único a nivel nacional. “Esto que el gobierno provincial financie carreras de las universidades nacionales y trabaje tan codo a codo como sucede acá, no ocurre en otros lugares del país. Por el contrario, lo que se ve es que a veces compiten entre ellos”, indicó.