Inicio La Pampa Zircaos regresó a General Pico tras su travesía hasta Alaska

Zircaos regresó a General Pico tras su travesía hasta Alaska

FAMILIA PAMPEANA VIAJO UN AÑO Y MEDIO A BORDO DE UNA CASA RODANTE

Los piquenses Guillermo Errea y Rosana Kozac, del dúo circense Zircaos Espectáculos, junto a sus dos pequeños hijos mellizos, Alma y Quintín, regresaron hace pocos días a la ciudad, tras haber unido General Pico con Alaska a través de un motorhome, en una travesía que duró un año y medio. Con este mismo vehículo ya habían recorrido gran parte de Europa del Este, Medio Oriente y Asia, y planifican viajar a Africa dentro de dos años.
Durante el viaje que hicieron con rumbo al norte, atravesaron 17 países, avanzaron sin una ruta determinada y divulgaron de manera semanal por las redes sociales y sitios de Internet, un video y una crónica de la travesía.
En julio de 2017, la familia partió con rumbo conocido pero sin una ruta específica, en dirección a Alaska. La mayor parte del recorrido lo hicieron en el motorhome, a excepción de los tramos en los que debieron embarcarse, como fue en el paso de Colombia a Panamá durante la ida, y desde el puerto de Veracruz a Cartagena en el camino de regreso.
«Salimos el 17 de julio de 2017, estuvimos un año y medio en camino, e hicimos toda América hasta llegar hasta Alaska. Fuimos y vinimos en motorhome, el único trayecto que cruzamos en barco fue cuando subimos en el Tapón de Darién, donde termina la ruta de Colombia a Panamá. Cuando llegamos a Alaska, empezamos a bajar por Canadá, Estados Unidos y México hasta Veracruz, y desde allí embarcamos hasta el puerto de Cartagena», contó Kozac.

Kilómetros recorridos.
El vehículo que utilizaron es el mismo que los llevó a recorrer 57 países durante su travesía por Europa del Este y demás. Sin embargo, para ellos no es nada más que un vehículo, sino su hogar, cuando están de viaje por los caminos del mundo, fuera de General Pico.
«Esta casita nos viene acompañando desde 2013. Hicimos muchos viajes con ella, los dos primeros años hicimos el norte de Europa, en 2015 hicimos la vuelta al mundo, desde Europa, cruzamos a Medio Oriente y llegamos hasta Kuala Lumpur (Malasia). De ahí viajamos hasta Ecuador y de ahí a Argentina», relató.
«Este viaje lo hicimos desde Pico hasta Alaska. Es la mejor camioneta que podríamos haber elegido, y cuando estábamos bajando, en Colombia comenzó a tener algunos problemas en la bomba inyectora, en el burro y demás, pero era tiempo que tuviera un descanso. Por todos los lugares por los que ha pasado, estuvo cargada de buena energía de la toda la gente que estuvo a su alrededor», señaló.

Rumbo a Africa.
La elección de un estilo de vida nómade, hace que cada mañana amanezcan en un paisaje diferente y cada día suponga nuevos desafíos y retos. «Rescatamos no solo paisajes, sobre todo la gente que uno se encuentra en el camino y siempre que hay algo que solucionar, todo se va tramando para que llegue a buen puerto», señaló.
«En este viaje hicimos dos viajes, porque uno fue Latinoamérica con toda la hospitalidad de la gente, y después todo esto de cruzar Estados Unidos y encontrarse con gente muy amable, con ganas de hacer amigos, todo lo contrario a lo que uno se imaginaba. Fueron dos viajes distintos pero con la misma sintonía, y siempre nos sentimos acompañados. En Latinoamérica se encuentran más viajeros, pero hay dos filtros para llegar a Alaska. Uno es el cruce en Centroamérica, por el tema económico del costo del barco, y en Estados Unidos el filtro son los visados», dijo.
«Es sensacional al otro día correr la cortina de la ventana y que te esperen un montón de cosas nuevas. Cada día es un reto y te puede llegar a suceder cualquier cosa», agregó.
Durante este año y el que viene, la familia piquense se mantendrá en Pico, aunque hará algunos viajes por la región como el sur argentino, Brasil y Chile. Esto para que Alma y Quintín puedan terminar el colegio primario en la ciudad y comenzar el secundario. Además para que compartan tiempo con sus amigos, familiares y vecinos.
Luego de ello, quieren recorrer Africa a bordo de la casa rodante que los llevó por distintas rutas del mundo.

Trabajo y escuela.
Rosana Kozac recordó que durante el viaje no se desentienden de las obligaciones escolares de sus hijos, quienes realizan la tarea y la envían por correo electrónico, según posibilita el sistema de educación a distancia.
Pero no sólo los niños trabajan, ellos también lo hacen, dado que la grabación y difusión de una serie audiovisual es su ocupación diaria y la cual les reditúa un ingreso económico.
«En estos viajes largos hacemos una serie audiovisual que presentamos de manera periódica una vez por semana. Mostramos los lugares por los que pasamos, y contamos historias de gente que nos cruzamos en el camino», dijo.
«Los capítulos son muy hermosos, con buena música, para compartir todo lo que vivimos, y nos acompañan empresas de Pico con la pauta publicitaria. Nosotros trabajamos por el camino, es un trabajo como cualquier otro pero en vez de hacerlo en una oficina, lo hacemos en nuestra casa rodante», finalizó.