Edición del 9/3/2010
"No nos vamos a ir de acá"
(Macachín) - Los siete trabajadores despedidos por la concesionaria del hotel Euzko Alkartasuna siguen con la protesta, hace once días que están apostados en la puerta de acceso a la entidad vasca. Le dijeron a este diario que tienen la firme decisión de continuar con su lucha.
Admitieron que es tedioso mantener la manifestación pero que tienen una firme convicción de seguir. Aunque ayer fue un día de noticias: recibieron un telegrama en el que la empleadora, Susana Monteagudo, les contestó una intimación para que les pague sus salarios vencidos, en la que deslinda responsabilidades y comunica que los reclamos económicos deberán hacerlos ante el síndico que oportunamente nombre el Juzgado de Ejecución, Concursos y Quiebras, Secretaría 1, en el marco del expediente X 79.596 caratulado "Monteagudo, Susana Inés s/quiebra".
¿La echaron?
Monteagudo les aseguró a sus ex empleados en aquella misiva que se fue por decisión de la Asociación Vasca. "El 16 de julio de 2009 recibí una carta documento firmada por Néstor Amílcar García, en su carácter de presidente, donde expresamente me notifica que en febrero de 2010 había decidido sacar a licitación la concesión del 'Hotel Euzko Alkartasuna' y que me invitaba a regularizar mi situación hasta ésa fecha", afirma en el telegrama.
Estas expresiones se contradicen con las afirmaciones de los dirigentes vascos, quienes el mismo día del cierre le aseguraron a los cesanteados que la habían intimado pero para que regularice la relación contractual pero nunca le habían pedido que se fuera. "Pusimos toda nuestra voluntad, le ofrecimos un contrato de un año más para que regularice su situación económica pero nos pidió tres. Nosotros no la intimamos para que deje el hotel, simplemente queríamos dar los pasos necesarios para finalmente licitar la concesión. Pero era imposible hablar con ella, se negó sistemáticamente con una única frase: hablen con mi abogado", dijeron entonces.
Próximos pasos.
Ayer, once días después de que sorpresivamente encontraran el hotel cerrado, los afiliados gastronómicos reafirmaron la lucha. "El gremio nos aconsejó volver a intimar a la Asociación Unión Vasca porque hasta ahora no nos contestaron un telegrama que le mandamos hace una semana. También vamos a presentar la documentación ante el Ministerio de Trabajo para poder cobrar el fondo de desempleo", anunciaron.
Según confiaron a este diario, el sábado se comunicaron con el intendente Jorge Luis Cabak, quien les prometió gestionar ante las autoridades provinciales un subsidio, tarea que realizaría ayer en forma personal.
"De acá no nos vamos a mover hasta que haya una solución, es la única forma que tenemos para defender lo nuestro", concluyó una de las cesanteadas.