Abramo vota otra vez para definir al jefe comunal

El cronista está tentado en usar la metáfora de "la grieta" para graficar el escenario político de Abramo. Pero entiende que es una simplificación periodística que no hace honor a la particularidad de esa localidad. Este domingo, mientras el resto del país esté votando por el próximo presidente en un balotaje histórico, los habitantes de ese pueblo estarán definiendo su próximo jefe comunal luego de que los dos candidatos, Julio Clemant del Partido Justicialista y Edgardo Zaikoski de Propuesta Frepam, empataran el 25 de octubre pasado en las urnas.
En esa votación, las dos mesas del circuito electoral dieron 271 votos para cada postulante. Y hubo 19 que prefirieron no apoyar ninguna de las dos opciones, y que obligaron a una inédita segunda vuelta local. Ese 5,3 por ciento del total de votantes forzó la paridad de boletas ante la sorpresa de los dos sectores. Fueron 10 votos en blanco y 9 que entraron en la categoría de nulos. Y que ahora volcarán la elección para un lado o para el otro. El pronóstico, igualmente, es muy ajustado: si Carlos Verna le ganó a Francisco Torroba por 175 sufragios a 152, las otras categorías se repartieron. El Concejo lo ganó el Pro-Frepam por 170 a 167 votos y el Juzgado de Paz el PJ por 166 a 162. Esto confirma que cualquiera puede ser el resultado.

A la caza del voto.
Igualmente el vecindario de Abramo está acostumbrado a esta clase de definiciones cerradas. Entre 1987 y 2011, la localidad estuvo bajo gobiernos radicales. Fueron seis gestiones de la UCR. Hasta 2011, cuando el PJ se impuso por apenas un voto al Frepam. Y el derrotado fue Zaikoski, que ahora quiere revertir ese resultado.
Abramo es un pueblo del Departamento Hucal que tiene un largo acceso de seis kilómetros que recorre la ruta provincial 3 desde la ruta nacional 35. Su ejido concentra unas veinte manzanas y el Censo Nacional de 2010 le atribuyó 312 habitantes. Pero en las elecciones del 25 de octubre votaron 361 ciudadanos y ciudadanas. Es un pueblo en el que obligadamente se conocen todos, y por eso la división política tan pareja se ha convertido en un fino equilibrio que, según afirman ambos candidatos, nadie quiere forzar.
En las últimas semanas, los dos candidatos salieron a la "caza" de esos 19 votos que volcarán la elección este domingo. Clemant intuye quiénes pueden ser y los atribuye a las diferencias que produjo la interna del peronismo local, en la que se enfrentaron dos listas el 5 de julio pasado. "Los diez votos en blanco es una consecuencia que dejó la interna, pero podemos manejarlo. La interna dejó secuelas, que estamos subsanando. Todos los peronistas ahora estamos encolumnados y con esperanza de ganar", afirma Clemant. Es que el postulante, del vernismo, le ganó al intendente actual, el jorgista Rubén Alvarez, que buscaba su reelección. Para Zaikoski, es imposible saber quiénes decidieron no votar.

Dos perfiles parecidos.
Ambos postulantes viven separados apenas por cuatro cuadras. Si ahondamos en sus biografías personales, los dos tienen similitudes. Clemant tiene 53 años y Zaikoski 50. Ambos tienen tres hijos y son abuelos, Clemant de tres nietos y Zaikoski de uno. Clemant es empleado estatal, peón de patio de la escuela hogar, función que ocupa desde 1987. Zaikoski es empleado municipal y un "pequeño" productor rural de un predio de 150 hectáreas. Los dos tienen carreras políticas de muchos años en lo local y éstas se han cruzado en el momento que ambos pueden considerar "justo". Clemant fue concejal en los últimos doce años, tres períodos consecutivos. Ahora considera que se han dado las circunstancias para el salto a la comuna. Zaikoski fue durante 24 años, entre 1987 y 2011, todos gobiernos radicales, el secretario tesorero del municipio. En ese año compitió para el cargo de jefe comunal, pero no pudo ser y el oficialismo perdió por primera vez una votación. Ahora, cuatro años más tarde, se da otra oportunidad.
Clemant dijo a LA ARENA al ser consultado que el resultado fue "una sorpresa". "Hemos trabajado mucho para la sociedad y tratamos a todos por igual. Estamos satisfechos con el resultado y la respuesta de la sociedad. Y seguimos trabajando para lograr el voto para el domingo". El candidato peronista indica sobre ese "empate" que "la relación entre todos es perfecta, la única diferencia es la política".
Zaikoski afirma que "hay mucha paridad, desde hace cuatro años cuando perdí la elección por un voto. Ahora, a partir del 25 de octubre, seguimos trabajando para conseguir esos votos que nos faltaron". Y confirma el panorama que da su contendiente: "Hay división de ideas, pero eso no significa que haya divisiones. Todos nos conocemos, todos tenemos trato con todos y trabajamos unos con otros. Tenemos que vernos todos los días, nos cruzamos a cada rato, en cada esquina".