Abusador condenado a 6 años de prisión

UN HOMBRE VIOLO A MENOR DE EDAD QUE TIENE UN LEVE RETRASO MADURATIVO

(General Pico) – Marcelo Pagano, juez de audiencia de la segunda circunscripción judicial de la provincia con asiento en esta ciudad, condenó ayer al mediodía a la pena de seis años de prisión a un hombre que violó a una adolescente de 13 años de edad, la cual tiene un retraso madurativo leve. El magistrado lo condenó por la figura penal de Abuso sexual con acceso carnal.
El hecho ocurrió el año anterior en una localidad norteña cercana a General Pico y se debatió durante las últimas semanas en los tribunales de esta ciudad, a lo largo de cuatro audiencias.
En la causa intervino el fiscal Luciano Rebechi, quien al momento de presentar los alegatos de clausura pidió que se condenara al imputado a la misma pena que impuso el magistrado. En tanto, la defensa le ejerció María José Gianinetto, quien se pronunció por la absolución de su defendido.
En el fallo, Pagano concluyó que se dio por acreditado que durante la noche del 21 de febrero del año anterior, el acusado, de 51 años de edad y cuyas iniciales son L.J.Z, obligó a la menor a dirigirse a su domicilio, mediante amenaza de atentar contra la vida de su madre y de sus hermanas. Una vez que la adolescente llegó a la vivienda del imputado, fue “accedida carnalmente contra su voluntad”. La víctima del hecho investigado logró escapar de la vivienda en horas de la madrugada, luego que el acusado quedara dormido.

Testimonios.
Los hechos fueron denunciados por la madre de la niña en la dependencia policial de una vecina localidad norteña y fueron debatidos a lo largo de cuatro jornadas. En el arranque del juicio oral que se llevó a cabo a puertas cerradas, el acusado aseguró ser inocente de los cargos que se le imputaron.
En el inicio de la rueda testimonial declaró la madre de la víctima, quien fue la denunciante del hecho. La mujer contó una de sus hijas realiza tareas domésticas en la casa del imputado, y que esa noche el hombre se quedó a comer con ella y con sus hijas en su domicilio. Luego contó que en un momento notó que su hija de 13 años se había escapado y relató los detalles de la búsqueda. La mujer también contó que la menor no era la primera vez que se escapaba de su casa, que tenía problemas de conducta y que se quería ir a vivir a lo de su padre.
También declararon las hermanas de la damnificada, una vecina del pueblo, el Comisario Alejandro Lagos y la hija del imputado. Además, lo hicieron los bioquímicos que actuaron la investigación y que analizaron la ropa de cama secuestrada en la vivienda del acusado; una asistente social del Ministerio de Bienestar Social de la provincia, quien contó que la menor ya había estado años atrás con una familia de contención y dio cuenta de la relación conflictiva que tenía con su madre.

Pruebas contundentes.
Durante el juicio también declaró una profesional de la Oficina de Atención a la Víctima; el médico forense Rubén Bocchio, quien le realizó el examen ginecológico a la menor, encontrando el himen desgarrado de forma reciente; y entre otros profesionales, Adriana Piras, la psicóloga del Poder Judicial que entrevistó en dos ocasiones a la menor en Cámara Gesell y realizó la pericia psicológico de la misma.
En los argumentos de la sentencia, el magistrado señaló lo siguiente “lo que me lleva a asegurar, sin lugar a dudas, de que Z. debe ser condenado es el informe de Cecilia Bobillo, del Laboratorio de Genética Forense. En oportunidad de llevarse a cabo el allanamiento en el domicilio del acusado, se procedió al secuestro de una sábana y dos fundas halladas en la cama donde se produjo el hecho en cuestión, las que fueron dirigidas a la Sección Laboratorio de la División Criminalística de la UR II donde, según surge del informe firmado por Guillermo Liboa, se identificaron manchas de sangre humana”.
Luego se realizaron operaciones periciales sobre dichas manchas comparando el material genético hallado en las mismas con el ADN del acusado y de la damnificada, pudiéndose determinar la presencia de perfiles genéticos mezclados de ambos en las manchas de sangre halladas en las fundas secuestradas, descartándose otra opción por el altísimo valor estadístico que arrojó el análisis.