“Acá los dos sectores son poderosos”

El vicegobernador, Luis Alberto Campo, se refirió ayer a la problemática del campo y aseguró que “en una mesa de negociación el que tiene el poder es el que tiene que ceder”. Luego agregó que “hay que participar en la lucha con perseverancia, convicciones y conocimiento, pero nunca con violencia”.
Campo presidió los actos por el festejo del Centenario de Miguel Cané acompañado de un buen número de funcionarios provinciales. En diálogo con la prensa, aseguró que el único camino viable para destrabar el conflicto con el campo es el diálogo. “Nosotros hemos hecho un documento muy extenso donde planteamos todas las necesidades de nuestro sector. Pero no tenemos otra manera de conseguir lo que pretendemos si no dialogamos”.
Asimismo, el funcionario expresó: “Me parece que para iniciar un diálogo hay que olvidar cuestiones principistas. Creo que en una mesa de negociación siempre el que debe ceder es el que tiene el poder. No hay otra manera, y acá los dos sectores son poderosos”.

Convulsionado.
Más adelante, Campo se refirió a la difícil situación por la que atraviesa actualmente el Partido Justicialista y aseguró: “Hoy el partido está convulsionado y vive una situación irregular, pero a nivel de nuestros militantes y a través de nuestros dirigentes de base está muy fuerte”, dijo. Y completó: “El hecho de que algunos nos hayamos retirado de la conducción del partido no significa que sea el fin del mundo. Se está trabajando con entusiasmo en la interna y de ahí saldrá un ganador. Luego nos encolumnaremos para mantener el municipio de Santa Rosa”.

Salud.
Por otra parte, en cuanto al reclamo salarial de los empleados de salud, el vicegobernador destacó el “esfuerzo importante” que está llevando adelante el Gobierno y consideró “un despropósito” la manera en que pretenden dialogar los trabajadores.
“Esta situación no viene de estos cien días de gobierno sino de los últimos 10 años. Entonces, sentarse en una mesa a proponer indefinidamente que sea el 40 por ciento, también me parece que no ayuda. El Gobierno está dispuesto sentarse a cualquier mesa de dialogo, pero desde la fuerza no, porque nosotros los vamos a escuchar pero no podemos permitir que produzcan un desorden institucional”.