Aconsejan no retener haciendas

MULTIPLES PERDIDAS POR INCENDIOS FORESTALES

Dirigentes de la Asociación Rural trazaron un panorama muy complejo para el futuro de la ganadería y compararon desde su óptica las tareas realizadas ante el fuego insostenible.
Dirigentes de la Asociación Rural de General Acha (ARGA) realizaron a pedido de LA ARENA una evaluación provisoria -sin mayores datos a la vista- sobre el saldo de desastre agropecuario en una amplia zona circundante.
Reconocieron en particular el esfuerzo y la ayuda de los mismos campesinos, bomberos y al personal de Parques Nacionales. Estiman escaso el número de agentes de la Dirección de Defensa Civil y recomendaron a los productores en emergencia sostener solamente las vacas, que evalúan como el capital más difícil de recuperar, al tiempo que esperan una mejora en las condiciones climáticas para que vuelvan las pasturas naturales.
Juan Cruz Grahn (presidente) y Raúl Ratto (tesorero) de la ARGA, trazaron la dificultad económica más notoria y difícil la reposición de alambrados y postes.
El escenario de incendios forestales en La Pampa, con fuerte incidencia en la región en la que interviene la Asociación Rural de General Acha se abrió muy cerca, en los días previos a la Navidad, en la zona de Chacharramendi, casi hasta El Durazno, devastando un área muy grande. Luego pasó a la región entre las rutas provinciales 11, 28 y 13 prácticamente hasta Cuchillo Co, “Hubo productores a los que se les quemó todo”.
Con respecto a otras pérdidas por los incendios, Grahn dijo que no contaba con detalles, pero afirmó haber visto hacienda muerta cerca de los caminos principales. “Ni los productores lo saben, porque al quemarse alambrados enteros, a la hacienda la pueden estar buscando”.
“Si llueve, seguramente los campos se van a recomponer”, alentó el dirigente. “Si no llueve, va a ser un invierno trágico”, añadió.

Zonas.
Raúl Ratto hizo un repaso sobre la situación, cuya solución también alienta a través de la lluvia. En Chacharramendi supone que algunas pasturas perduren poco tiempo.
Además describió que se quemaron muchos alambrados por efecto del fuego y el viento, cuando el fuego atravesó inclusive el pavimento, arrasando también con animales. “Un frente hizo como 20 kilómetros en dos horas”, estimó Ratto, a veces con lotes de 2.500 hectáreas.
Juan Cruz Grahn describió que en su predio particular al sur de las sierras, “no vi brigadistas”, pero destacó la labor del personal de Lihué Calel. “Un día vino la ayuda con Parques Nacionales, bomberos, mientras los de Defensa Civil estaban ocupados en La Adela. Los bomberos vinieron de Lonquimay, General Pico, General Acha, Caleufú y Trenel, conteniendo el fuego tres días en una legua de campo, hasta que se escapó. Además reconoció “gente que trabajó un montón”, como peones, puesteros, dueños y vecinos de los predios rurales. “Eran los que estaban en primera línea, al lado del fuego, custodiando durante la noche, haciendo contrafuegos”.
Ratto y Grahn coincidieron en la preocupación de que en Defensa Civil de La Pampa son pocas personas, a pesar del esfuerzo ante una situación incontrolable. “Son 30 brigadistas en toda la provincia”, dijo Grahn.