Agente fue denunciado por intento de homicidio

REPERCUSIONES DEL CASO DEL JOVEN HERIDO EN EL BARRIO BERG

(General Pico) – La Justicia incluyó en la causa relacionada a Maximiliano Cruz (19 años) dos expedientes. Uno por el cual está sospechoso de dos intentos de robo y otro legajo derivado de una denuncia por intento de homicidio que lo tiene como víctima. Se trata del joven que recibió un balazo el 2 de enero después de una persecución policial y que sigue internado en el hospital local.
El abogado piquense Oscar Ortiz Zamora indicó a LA ARENA que recién esta semana se pudo presentar como querellante en representación de la familia de Cruz, ya que fue la madre del joven quien se presentó en fiscalía después que su hijo fue herido. La mujer radicó una denuncia por “intento de homicidio”.
Ese expediente está dentro de la misma causa que incluye el accionar policial por el intento de sustraer una motocicleta en el barrio Talleres y luego el frustrado ingreso a una vivienda del barrio Frank Allan. Situaciones que según la policía derivaron en la persecución que finalizó en una vivienda de calle 60 entre 17 y 19, lugar en el que Cruz recibió un disparo en la zona lateral del tórax.
El letrado explicó que los expedientes están acumulados porque se trata de “hechos históricos que integran una unidad”, pese a que los relatos de las partes implicadas no coinciden. Además, la querella trabajará en relación las graves lesiones que tiene Cruz y la hipótesis de que no tenía un arma de fuego en la mano al momento de recibir el balazo.

Amenazas previas.
Ortiz Zamora manifestó que más allá de los hechos delictivos que supuestamente se le imputan al joven, quien además posee antecedentes, el policía que efectuó el disparo tenía problemas de vieja data con el herido. Incluso había dos denuncias por amenazas, una de las cuales está fechada a junio del 2014, en contra del agente Benvenuto.
Según el abogado piquense, al momento de producirse el enfrentamiento, en la vivienda estaba un hermano mayor de Cruz el cual fue testigo de lo que ocurrió. El hombre estaba cuando llegó la policía y vio cuando su hermano se resistía a que los agentes ingresaran al domicilio. Él mismo les tiró con pedazos de ladrillos a los efectivos y como respuesta habría recibido disparos intimidatorios cerca de sus pies.
Según el letrado el arma de fuego calibre 22 hallada en la casa estaba dentro de la propiedad pero no fue esgrimida por Cruz y tenía todas las balas en el cargador. Por ese motivo Ortiz Zamora solicitó que se haga un cotejo de ADN, en el laboratorio forense de Junín que tiene convenio con la Procuración General de esta provincia, para determinar si su defendido tuvo en sus manos el revólver.
Al herido no se le hicieron pruebas de cotejo de pólvora debido a su estado de salud. Cuando fue herido la bala ingresó a la altura del tórax, rompió una costilla y produjo una lesión en el pulmón derecho. Desde entonces Cruz está en un coma inducido, con asistencia respiratoria y cuando se mejore deberá ser sometido a una cirugía para reparar el órgano dañado.
Además, el abogado presentará algunos testigos como el padre del otro joven que estuvo durante la persecución policial y que iba en la motocicleta junto a Cruz, pero que se bajó del rodado antes de llegar al barrio Carlos Berg. Por ahora, no está en fiscalía la grabación que habrían tomado las cámaras de videovigilancia mostrando la huida de los jóvenes.