Artesana pampeana enseñó telar en Estados Unidos

IMPARTIO TALLERES EN IGLESIA PRESBITERIANA Y EN AULAS DE LANERA

Marcela Mesquida fue invitada por tejedoras de Wisconsin y New York, que se pusieron en contacto con ella tras ver en una red social sus producciones textiles. “Les llamó la atención el uso que hacemos de las fibras naturales, los diseños, el telar y la técnica que empleamos”, contó.
La artesana santarroseña Marcela Mesquida estuvo más de un mes en Estados Unidos dando clases de telar contemporáneo. La pampeana fue invitada a ese país de América del Norte por tejedoras e hilanderas de los estados de Wisconsin y New York, quienes se pusieron en contacto con ella tras ver publicadas en un sitio virtual sus producciones textiles personales y la de sus alumnas de Santa Rosa, Lonquimay y Winifreda, localidades en las que imparte talleres. “Fue muy interesante realizar este viaje para mostrar las técnicas que usamos en La Pampa en telar contemporáneo sobre todo para la confección de prendas como chalecos, camperas y demás”, expresó Mesquida a modo de evaluación, para luego explicar cómo surgió esta opción. “En mayo-junio empezamos a mostrar nuestros productos por Internet y las redes sociales e inmediatamente tuvimos repercusión. Causaron una buena impresión y mucho interés en el exterior. Fue así como recibí la invitación de tejedoras e hilanderas de Wisconsin y New York, que son dos estados de EEUU”, contó.
A las mujeres norteamericanas “no las conocía, pero a través de ellas me contacté con Guilts, que son gremios de tejedoras ubicadas en una zona de mucha producción de fibra animal de alpaca, ovejas y conejos. Tienen granjas donde crían animales para fibra para tejidos”, continuó.
En ese momento entendió porqué la convocaban: “Les llamó la atención el uso que hacemos de las fibras naturales obtenidas de ovejas y llamas y los diseños. Además, para ellas era novedoso el telar que usamos para confeccionar las prendas y la técnica que empleamos, la cual permite aprovechar mucho más la lana ya que no se desperdicia al cortarla del telar”.

Viajes y talleres.
El 8 de octubre partió en avión desde Buenos Aires llevando consigo varios telares. Su primer destino fue el aeropuerto internacional de Minneápolis, en el estado de Minnesota. Desde allí llegó “en un periquete” a la ciudad de Eau Claire (Wisconsin), donde la estaba esperando la tejedora Linda Scallon junto a otras mujeres que comparten la pasión por el telar y el hilado. Permaneció diez días dando talleres a siete alumnas, algunas de ellas eran de un pueblo llamado Fall Creek.
Después viajó hacia New York donde se hospedó en la casa de Virginia Ogno y dio clases a unas 20 alumnas de pueblos ubicados en la zona de montañas como Rhinevek, Esperance y Summit, que tienen la misma cantidad de habitantes que Winifreda o Lonquimay.
Mesquida habla un inglés básico. “Me sirvió para transmitir los conocimientos muy bien, aparte aprendí a dominar el idioma en contacto con mis alumnas, que ahora son mis nuevas amigas”.
A los encuentros, “llevaban lanas, agujas y realizamos los talleres en lugares donde ellas generalmente se juntan como una iglesia presbiteriana y una lanera muy grande que tiene salas para dar clases. Realmente fue muy buena experiencia”, afirmó la profesora, quien se hizo cargo de los gastos del viaje, pero la ecuación económica no le fue tan mal.
“Los talleres que di allá y la venta que tuve me ayudaron a solventar parte de esos gastos. Cobré en dólares, hice una diferencia y quedó la posibilidad abierta de volver en cualquier momento”, aseguró.
El 8 de noviembre regresó a la Argentina y a la provincia con un montón de anécdotas. “Estando en Esperance, New York, visité la tienda de lanas de Cecilia Tkaczyk, quien cría sus ovejas y vende su fibra en un bonito local comercial. Me invitó a hilar locks de oveja en su rueca a pedal”, fue una de ellas.