Bravo pidió 10 días más de licencia por “estrés agudo”. La oposición no le cree

25 DE MAYO

El intendente de 25 de Mayo, David Bravo, seguirá con licencia por enfermedad otros diez días. La novedad se conoció ayer cuando el presidente del Concejo, Nicanor Romero, anunció por Radio Municipal que continuará al frente de la comuna.
Los males físicos parecen perseguir al polémico jefe comunal. Hace unos días, un certificado firmado por el médico Rubén Juárez le diagnosticó una “laringotraqueítis”, ahora la psicóloga Paula Millán le diagnosticó el código F430, y aconsejó un reposo de diez días a partir del 21 de agosto.
En el vademécum de enfermedades está tipificado que el diagnóstico signado como F430 significa que el paciente padece un “estrés agudo”. Las consultas a diversas publicaciones sobre el tema señalan que se trata de “un trastorno transitorio de una gravedad importante que aparece en un individuo sin otro trastorno mental aparente, como respuesta a un estrés físico o psicológico excepcional y que por lo general remite en horas o días”.

¿Maniobra evasiva?
Desde la oposición local a Bravo, dudan de las enfermedades que padece en los últimos días. Aseguran que se trata de maniobras dilatorias para no concurrir a las citaciones que en reiteradas veces le ha formulado la Justicia.
En los últimos días se movió la causa iniciada a partir de una denuncia penal presentada en noviembre de 2012 por los concejales Ricardo Poyo, María Mercedes Pineda y José Alejandro Bustos. Los denunciantes votaron en contra una ordenanza que aprobó un convenio entre el municipio y la Coospu que autoriza a transferirle a la cooperativa una parte importante de lo que ingresa por regalías petroleras, a fin de realizar varias obras.
En su presentación judicial aseguran que la ordenanza avala el uso de fondos públicos sin el debido control. Pero, además, que fueron sancionadas en forma irregular porque se dio por aprobada con mayoría simple pero correspondía mayoría especial.
No es la primera citación fallida hecha por la Oficina Judicial de General Acha. Varias veces Bravo no se presentó. La primera fue para el 31 de marzo, pero el jefe comunal no asistió. Por eso, se fijó una nueva para el 16 de abril, y tampoco concurrió.
Hace una semana el juez Héctor Freigedo volvió a citar a Bravo y a los ediles Romero, José Zapata, Roberto Molina, José Pineda y Liliana Retamales a una audiencia de formalización en el marco de una causa iniciada por la denuncia de otros tres ediles. La instancia judicial finalmente fue diferida sin fecha por la “enfermedad” de Bravo.
El fiscal Alejandro Masó había revelado que “la audiencia se postergó porque hay una decisión -de la fiscalía- de unificar las causas. Esto responde a un pedido realizado por el abogado santarroseño Omar Gebruers quien patrocina a varios asociados que denunciaron, en junio de 2013, maniobras de vaciamiento de la Coospu.