Bronca en la Terminal de Omnibus

(General Pico) – Los pasajeros debieron esperar 10 horas la llegada de un micro que tenía como destino final la costa atlántica. Muchos tuvieron que pasar la noche en sillas plásticas ubicadas en la sala de espera.
Pasajeros que tenían como destino viajar a la ciudad de Mar del Plata debieron esperar más de 10 horas el ómnibus de la empresa Andesmar que debía trasladarlos. El incidente, que enervó ánimos y generó enojos en la Terminal de Colectivos de General Pico, comenzó pasadas las 23 del lunes, cuando adultos y chicos llegaron hasta el lugar para abordar el servicio.
El arribo fijado para General Pico estaba estipulada alrededor de las 23.45, hora del oeste.
Según el relato de uno de los padres, cuyo hijo tenía pasaje hacia la costa atlántica, los minutos comenzaron a correr y desde la boletería de la empresa no se daba respuesta por la demora. Los minutos acumularon horas y malestar. Las excusas sobre el retraso sonaron pocos creíbles y frases como “en media hora llega” o “falta 15 minutos” hartaron a los pasajeros y acompañantes. Hacia las dos de la mañana, y después de la insistencia, fueron informados que el ómnibus había tenido un “desperfecto mecánico en cercanías de Realicó” y que demoraría en arribar a la ciudad.
Entre los que esperaban había tres menores que, acompañados de sus familias, se retiraron del lugar a la espera que en forma telefónica les comuniquen a qué hora llegaba el micro. Los adultos se acomodaron como pudieron en las sillas plásticas de la sala de espera y consumieron más horas de su vida. Uno de los perjudicados comentó a LA ARENA que había pasado la noche sentado por más de cinco horas, junto a los bolsos. El cansancio se dibujaba en su cara.

Llegada.
Las voces de protesta apenas tenían fuerza cuando pasadas las 8 de la mañana, asomó el ómnibus de la compañía Andesmar, interno 217, para atracar en uno de los ándenes. Todos de quejaban, los que esperaban y los viajeros. En un rápido trámite se cargaron valijas y encomiendas para seguir el viaje que, para algunos pasajeros, todavía tenía 10 horas de trayecto más.
Uno de los perjudicados comentó que la indignación fue por la “falta de respuestas concretas” y la “imprecisión” de las informaciones. “No se hacen cargo de nada. Hubo gente que pasó la noche entera en una silla, mientras los encargados se fueron cada uno a sus casas. A mí me llamaron a las 6.30 de la mañana para decirme que en 20 minutos llegaba el colectivo y arribó a las 8.30”, dijo el padre de un joven que tenía pasaje hacia Mar del Plata, que calificó de “irrespetuosa” la actitud de la compañía.