Buena producción de batata

ESPACIO DEMOSTRATIVO DEL INTA GENERAL ACHA

La Unidad de Extensión y Desarrollo Territorial del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de esta ciudad logró en la última cosecha mejorar los rindes en el cultivo de batata, variedad arapey, con buena adaptación a las condiciones climáticas y el suelo de General Acha.
El INTA dispone aquí de un espacio demostrativo con pruebas sobre distintos cultivos, con experiencias que se ponen en práctica. A su vez, registran datos que forman parte de una estadística sobre comportamiento de determinadas especies, que también se divulgan con sus ventajas o desventajas.
Periódicamente, sea en forma anual o por temporadas, se desarrollan experiencias en cultivos de hortalizas de hoja, fruto, bulbos y también árboles frutales.

Batata.
El técnico Héctor González refirió en particular acerca de una siembra de batata, sobre la cual existen variedades de buena adaptación. Dijo que este año se trabajó solamente con la variedad arapey, en el espacio demostrativo familiar y otro sector como prueba para un alcance comercial.
En este último caso, la siembra se hizo en forma coincidente a las empresas, con 120 días de ciclo hasta la cosecha. Los plantines fueron colocados el 12 de noviembre, para la cosecha del 3 de abril, completándose el período de cultivo.
La producción por metro cuadrado llegó a razón de 12 kilos, con tres plantas por cada espacio, con ocho batatas por planta.
“Hemos tenido batatas de hasta dos kilos, pero comercialmente no sirve”, porque no hay demanda directa del consumidor. Lo ideal es de 16 por cuatro centímetros cada tubérculo, ilustró el profesional.

Prácticas.
González reveló además que los cultivos a menor escala, se hacen para consumo familiar. Los ejemplares se mantuvieron en la tierra hasta junio, como fecha extrema para la cosecha para la variedad arapey.
Entre los inconvenientes, sobresalió el ataque del bicho moro en la hoja de la planta y algunas batatas invadidas por tucu tucu.
Añadió que se necesita materia orgánica y suelo arenoso o esponjoso, con 20 centímetros de profundidad. El suelo compacto limita sobre todo el largo en la dimensión de la batata.
Otra experiencia se hace con ajo del INTA Anguil, que comenzó a baja escala de producción. Las cuatro variedades tuvieron buena adaptación, por lo que se reanudó de la misma forma, con una sola cosecha por año.