Cardiólogo brindó una charla en el Concejo

WINIFREDA: PREVENCION CARDIOVASCULAR

El cardiólogo santarroseño Daniel González Savioli brindó el lunes en el Concejo Deliberante de Winifreda una charla informativa sobre prevención cardiovascular dirigida a los integrantes de la Mesa de Gestión Social, integrada por representantes de instituciones, y a los alumnos de tercer año del colegio Cristo Redentor. El profesional llegó con el director de Atención Primaria de la Salud y Gestión Sanitaria, Adrián Medina.
Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en la provincia y el país. No distinguen sexo ni clases sociales. Los hombres tienen mayores probabilidades de contraerlas en una etapa media de la vida y la mujer después del período menopáusico ya que está protegida hormonalmente durante toda su edad fértil.
“Son aquellas enfermedades relacionadas con las arterias de todo el organismo, principalmente las que se conducen hacia el corazón y el sistema nervioso central. Están las enfermedades arteriales cardiovasculares y neurovasculares, por supuesto también existen las miocárdicas o las arritmias cardíacas”, explicó Savioli.
Indicó que las arterias llevan sangre rica en oxígeno hacia el corazón y a otras partes del cuerpo y son afectadas principalmente por la aterosclerosis. Esta enfermedad se produce cuando la placa de líquidos ateroscleróticos se mete dentro de las arterias e impide el flujo sanguíneo hacia el corazón, sistema nervioso y riñón provocando infarto de miocardio, cerebral y renal.

Factores de riesgo.
Los principales factores de riesgo que generan la obstrucción arterial son el sedentarismo, colesterol alto, sobrepeso, diabetes, tabaquismo y la hipertensión arterial.
“Podemos modificar conductas de nuestra actividad diaria o estilo de vida para incidir en los factores de riesgo modificables, mediante campañas de promoción de salud masivas, realizadas fuera del consultorio, alimentación saludable, supresión del tabaco y actividad física leve o moderada fundamental desde la infancia porque mejora la capacidad respiratoria, aumenta el colesterol bueno, disminuye los triglicéridos, el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con la obesidad como diabetes, hipertensión y cáncer y produce una sensación de bienestar general y no genera depresión”, indicó.
“Son todas medidas baratas y eficaces. Tengamos en cuenta que para mejorar un paciente infartado necesitamos un recurso financiero muy alto, que no podemos evitar”, comparó Savioli.