Cardiólogo piquense en Congreso Mundial

Rodeado de sus afectos, en la casa de sus padres, Hugo Juan preparaba las valijas para viajar a Capital Federal. “Vine una semana antes para visitar a mi familia y mañana -por hoy- viajo a Buenos Aires y ya regreso a España”, dice en diálogo con LA ARENA.
El médico piquense será uno de los disertantes en el Congreso Mundial de Cardiología que se llevará a cabo en Buenos Aires desde hoy hasta el miércoles, donde participarán aproximadamente 15.000 médicos de todo el mundo.
El congreso es el más importante de todos los que se realizan en el ámbito de la cardiología y todos los temas a desarrollar por cada disertante aporta nuevas datos e ideas sobre el tema.
Juan no dudó en afirmar que este congreso es el evento más importante de todos. “Supera a los americanos que son los que le siguen en prestigio y después los europeos. Es más, en los congresos que se realizan en Europa participan más profesionales, pero por prestigio, este es el más grande de todos”.
El lunes, a las 9.30, el pampeano comenzará a desarrollar y fundamentar su investigación que comenzó en 1998, cuando estaba realizando su residencia en el hospital Mitre de Capital Federal y finalizó en el 2005 estando en España, en el hospital Gregorio Marañón.
Rodeado de sus padres, Hugo y Olga, mate en mano, con mucha humildad y casi hablando en voz baja, Juan repasó el desarrollo de su investigación.
-¿En qué consiste el trabajo?
-Cuando a un paciente le realizan un electrocardiograma cuando tiene un infarto, el electrocardiograma tiene dieciséis derivaciones diferentes para ver el corazón. Una de esas derivaciones, teóricamente no tiene ningún valor, está ahí, pero no se tiene en cuenta para el análisis del infarto del paciente. Entonces lo que hicimos, junto con un equipo de trabajo del cual era el coordinador, fue incluir casi cinco mil pacientes durante estos años del cual participaron un hospital de Buenos Aires, uno de Italia (San Giovanni Bosco) y dos de España (Marañon y Coria de Extremadura), para estudiar esa derivación, para ver qué pasaba si esa derivación cambiaba en los pacientes que sufrían un infarto y se llegó a la conclusión de que era más grave. Este trabajo se realizó sin tener estudios preliminares”.
-¿Cuál es la conclusión final de la investigación?
-Que las personas que tienen un infarto y esta derivación que se llama AVR -supra desnivel del segmento ST- tienen más recurrencia de infartos dentro de la hospitalización, se mueren más y tienen más incidencias de que les hagan estudios más invasivos, como por ejemplo el cateterismo. Los pacientes que no tengan supra desnivel del segmento ST en AVR se mueren menos y se les hacen menos estudios.

Diferentes edades.
El estudio se llevó a cabo con pacientes que fueron desde los 18 a los 92 años y no se incluyeron menores. “Pero el promedio de edad es de 68 años, aunque la edad no es determinante para este síntoma”.
El profesional resaltó la posibilidad de disertar en este Congreso. “Que te den la posibilidad de presentar un trabajo de estas características en la reunión más importante del mundo es un honor, porque se aceptan muy pocos. Cuando se manda el trabajo que se quiere presentar la organización se los deriva a cinco correctores diferentes de los cinco continentes, ellos les dan un puntaje, de acuerdo al estudio realizado y de acuerdo a ese puntaje lo aceptan o no. Es un privilegio haber conseguido esta oportunidad”.
¿Cuál es la diferencia entre España y Argentina en salud?
-La principal es que la medicina en España es gratis para todos y se le da el mejor servicio. Un español ingresa a cualquier hospital, le realizan un cateterismo y no le cobran nada. Esta es la diferencia más grande con Argentina. Aquí, recuerdo cuando estaba en el hospital Mitre, que hubo gente que tuvo que firmar un pagaré por 30.000 ó 40.000 pesos para poder operarse. Eso en España no ocurre y además en la sanidad pública están los mejores médicos. En un hospital español, en la misma cama donde tuvo hospitalizado un político o un rico, hoy está hospitalizado el más pobre. En salud no existe diferencia entre pobres y ricos porque no hay camas ni habitaciones especiales. Es igual para todos. También existe actividad privada, pero es muy pequeña, no tiene mucha incidencia en el trabajo profesional”.
Actualmente se encuentra trabajando en el hospital Escorial a 40 kilómetros de Madrid, aunque siempre es tentado para volver a trabajar en los grandes hospitales de Madrid. “Siempre hay ofertas. Es una tentación, pero uno debe buscar la tranquilidad y disfrutar de la vida. De todas maneras el haber estado en el hospital Marañón ha sido excelente por la dimensión del trabajo, por las relaciones y porque también te da prestigio”.
Llegó el último mate de la charla. Juan, de 35 años, afirma que la investigación dentro de la medicina es su debilidad. “Ayuda a estar actualizado te relaciona con otros colegas y te mantiene activo”.

Curriculum.
Juan es licenciado en medicina egresado de la Universidad del Nordeste en el año 1996. Unos años antes fue compañero de Jorge Racca, en las inferiores del básquetbol de Pico Fútbol, aunque este especialista en cardiología clínica se declara hincha de Cultural Argentino.
Entre otras actividades realizó un Fellow de cardiología clínica en el servicio de Cardiología del hospital Universitario, Gregorio Marañón, en Madrid, España.
En el 2004 realizó una rotación en el servicio de cardiología del “Thoraxcentrum”, de Rotterdam, Holanda. Además cuenta con varias obras escritas: Manual de Urgencias Cardiovasculares; Estudios cardiovasculares no invasivos; Enfermedades digestivas. Manual para médicos de atención primaria y Manual de diagnóstico clínico en urgencias de atención primaria.