Carlos Chico no quiere más polémicas

(General Pico) – El jefe de la Unidad Regional II (UR II), Carlos Chico, prefirió no responder al documento que presentaron organizaciones sociales y de Derechos Humanos, en el que repudiaron las declaraciones que realizó hace unos días el jefe policial, sobre la protesta llevada a cabo por los manifestantes del Movimiento de Trabajadores y Desocupados (MTD), quienes acamparon frente al domicilio del intendente piquense, Juan José Rainone.
El funcionario policial manifestó que no se iba a explayar más sobre el tema, y que no tenía más nada que decir acerca de los manifestantes que encabezaron este reclamo social. Tras la finalización del acampe frente al domicilio del jefe comunal, Chico había cuestionado que los referentes del MTD no estaban al frente de la protesta cuando se procedió a cortar las calles, y acusó que mientras las mujeres y niños guardaban vigilia, otros se encontraban vacacionando.
En sus duras declaraciones, que tuvieron un tinte político, había manifestado que los “cabecillas se arrogaron el derecho de decir que no garantizaban la paz social”, y que los mismos extorsionaron a muchos de los manifestantes, para que se mantuvieran en el lugar. También calificó de “hipócritas” y “mentirosos” a los referentes del MTD.

Equilibrio.
El documento, en el cual se señala que Chico equivocó su rol, actuó como “un patrón de estancia” y que se arrogó atribuciones que no le corresponden, estuvo avalado por delegación de General Pico de la CTA, por la Asamblea por los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, por la Asamblea en Defensa de los Ríos Pampeanos, por la Asociación Civil “El Agora”, por el Partido Socialista Auténtico, y por organizaciones por los Derechos Humanos, entre otras.
Días atrás, con motivos de explicar el dispositivo de seguridad que se iba a aplicar en las fiestas de fin de año, Chico había pedido que el pedido de las condenas fueran más equilibrados por parte de los fiscales, al expresar que en Santa Rosa se solicitaban penas “un poco más duras”, para evitar que los delincuentes “entren y salgan permanentemente”.
Esas fueron sus primeras manifestaciones que mostraron un perfil más alto del jefe policial en contraposición a su antecesor en el cargo, el comisario Fabio Caimari.