Catriló: Miroli brindó charla sobre prevención de adicciones

El médico Alfredo Miroli, a salón colmado, brindó dos charlas en la Casa de Cultura de Catriló, sobre la prevención de adicciones, destinadas a jóvenes, adolescentes y adultos. En la primera participaron alumnos de los colegios Médano Cortado e Instituto Catriló, mientras que en la segunda recibió a los adultos.
El profesional habló de fortalecer el rol de la familia, como el primer lugar de prevención, haciendo hincapié en que “debemos entender que el trabajo de prevención empieza en la concepción, sigue en el embarazo, continúa fuertemente en la lactancia, se potencia en la infancia, explota en la niñez y en la adolescencia es la edad de atender los primeros casos, para esto debemos llegar antes que el problema. Prevenir es venir previo. Un papá, una mamá, no pueden esperar hasta los 12 años para imaginar recién en prevención”.

Cambios.
Sobre los cambios que han ido surgiendo desde esos primeros relatos de los chicos sobre adicciones al tiempo de hoy, explicó: “Hoy se parece muchísimo a la década del 60, finales del 50, años donde estalló la primera epidemia, casi pandemia de consumo voluntario de estupefaciente”.
“Antes había habido consumos impuestos, o sea, poderes, ejércitos que ponían drogas a sus soldados con el fin de que fuesen furiosos. Cuando estalló una epidemia de consumo voluntario, se lo llamó primero el ‘poder de las flores’, en donde se consumía para exaltar el humano a un nivel superior en el universo, para ver como es, para hacer experiencias con estimulantes, alucinógenos. Cuando esto deja de ser moda, comienza la droga de los fines de los 80 y 90, aquella que tenía como objetivo evadirse, volarse, conocida de cierto modo como la droga de los pobres”, agregó.
“A diferencia de antes, si vemos lo que está pasando ahora, la droga está explotando en la clase media alta, en donde se consume marihuana, las drogas de diseño, las de síntesis, una droga llamada “superman” es una droga que de un elevado valor económico, lo que nos denota que no es una droga de una villa marginada, al igual que un éxtasis, y demás”, concluyó Miroli.