CD autorizó a incorporar 25 hectáreas a la zona urbana

(Winifreda) – El Concejo Deliberante de Winifreda autorizó al Ejecutivo municipal a incorporar 25 hectáreas pertenecientes a un emprendimiento inmobiliario privado denominado “Altos de Winifreda” al radio urbano.
Los concejales del Frepam y PJ sancionaron por unanimidad la ordenanza respectiva para dar respuesta a “la gran demanda de terrenos” por parte de vecinos beneficiados con líneas de créditos sociales como el Procrear y “ante la carencia de los mismos en la zona urbana es necesario ampliarla con el fin de lograr la construcción de viviendas”.
Esas 25 hectáreas pertenecen al bonaerense Luis Palomo y al santarroseño Sergio Muller y están ubicadas a unos 600 metros al sur del pueblo. Los inversores en 2010 habían presentado en el municipio un proyecto para incorporarlas al ejido urbano con su correspondiente plan de urbanización.
Según detallaron, esas tierras fueron subdivididas en 168 lotes que totalizan 251.379 metros cuadrados, la superficie cedida a calles internas es de 68.344 metros cuadrados y 416 metros cuadrados fueron destinados a ochavas. Por su parte, tres terrenos de algo más de 1.000 metros cuadrados cada uno fueron cedidos al municipio para uso comunitario y comunal.
Muller y Palomo inicialmente vendieron unos 128 terrenos a personas de esta localidad, poblaciones aledañas y de otras provincias, pero los compradores recién podrán escriturarlos cuando la nueva ordenanza sea promulgada por la intendenta Marta Berg. Pese a no contar con ese documento jurídico, algunas familias igual edificaron sus casas y la cooperativa de electricidad local llevó el año pasado el tendido eléctrico hasta sus predios, obra que fue financiada por un consorcio integrado por unos 35 usuarios.

Crecimiento.
Los ediles consideraron que este proyecto inmobiliario “favorecerá notablemente el crecimiento de nuestro pueblo” y “persigue un fin social en tanto generará nuevas fuentes de trabajo”. Lo consideraron “apto” de ser incorporado a la zona urbana al comprobar que sus dueños recién ahora cumplieron con la presentación de los estudios solicitados por el municipio como los atmosféricos y de caudal y calidad del agua de napa, capacidad de portante y capacidad del suelo, impacto hídrico del área a urbanizar, entre otros.
El agrimensor local Marcelo Ulrich realizó trabajos topográficos en esa zona y luego informó a los concejales que la aprobación del proyecto de subdivisión “no presentaría inconvenientes o perjuicios a la municipalidad”.
La flamante normativa establece que los futuros frentistas deberán proveerse de gas y tratamiento de efluentes domésticos mientras que el municipio brindará los servicios de recolección de residuos domiciliarios, mantenimiento calle de tierra, riego, conservación de la vía pública y espacios públicos, alumbrado público y agua potable para lo cual cobrará una tasa diferencial.