Cerró empresa con 44 años de trayectoria

Una tradicional firma cerró sus puertas en las últimas jornadas, y despidos en una estación de servicios del ingreso a Eduardo Castex, fueron consecuencia de un combo letal: la política económica macrista y las inundaciones. Además, aumentó la demanda social.
Las políticas económicas macristas y las inundaciones están provocando significativas consecuencias en la pérdida de puestos laborales y el cierre de tradicionales empresas de capitales castenses. El aumento de la demanda social, la falta de inversiones y la pérdida del poder adquisitivo de los castenses se agravó después de las históricas lluvias otoñales que provocaron inundaciones en varios sectores de la jurisdicción, después de venir “mostrando señales” negativas en los últimos meses por la repercusión adversa que tuvieron algunas medidas económicas que golpearon en los bolsillos de los asalariados y los sectores más vulnerables de la economía.
El dato más saliente de las últimas jornadas fue el cierre de la fábrica “Cerámicos Castex” de la familia Suppo. Una empresa con 44 años de trayectoria, que abasteció a las obras de construcción locales y en la zona. Con el cierre de la planta fabril, seis empleados
-progresivamente- perdieron sus puestos laborales.

En caída.
La baja de la producción comenzó en los últimos meses del año pasado. En febrero ya se fueron algunos empleados. Y la semana pasada fueron notificados e indemnizados los empleados, algunos de los cuales tenían entre 20 y 30 años de antigüedad en la empresa de la familia Suppo.
“Trabajamos con arcilla y en octubre y noviembre ya tuvimos inundaciones, pero como trabajamos con acopio de materia prima, pudimos seguir trabajando algunos meses. Teníamos reserva de material para seis o siete meses. En febrero ya estábamos por sacar arcilla nuevamente, y ahora tenemos el terreno inundado con más de dos metros de agua y era
imposible continuar”, explicó Rodolfo Suppo, hijo de los iniciadores y segunda generación de la empresa.
“Actualmente a 200 ó 300 kilómetros a la redonda la situación está igual por las inundaciones, así que hablamos con los empleados para transmitir que los teníamos que indemnizar, y esperamos que en un año o dos años podamos reiniciar los trabajos”, agregó esperanzado. “Esto provoca un gran dolor para mis viejos porque son muchos años y para mí también porque me crié en la fábrica”, reconoció.
El entrevistado reconoció que la situación económica actual también incidió en la decisión final. “Dentro de la crisis de la construcción, la veníamos peleando porque era una fábrica chica, siempre con la esperanza que se reactivara la construcción con los créditos hipotecarios para tener mayor volumen de ventas, pero llegó esto y no quedó otra alternativa”, dijo Suppo.

Desempleos.
También trascendió que hubo despidos o interrupción de contratos laborales en una estación de servicios ubicada en el cruce de ruta nacional 35 y acceso a Eduardo Castex. Los propietarios decidieron cerrar el Mini Shop desde las 0 a las 6, y reacomodaron el personal para que algunos pasen a desempeñarse como playeros.
Las fuentes indicaron que hubo una baja notable en las ventas después del corte de la ruta nacional 35, en el tramo comprendido entre Eduardo Castex y Winifreda. Esta situación agravó la situación para proceder a la reducción de la cantidad de trabajadores.
La misma situación afrontan los hoteles y restaurantes ubicados en la zona de ingreso a Eduardo Castex. Y ya se lo transmitieron a las autoridades del Distrito 21 de la Dirección Nacional de Vialidad por intermedio de una nota solicitando la “urgente” construcción del alteo
que se licitaría este mes.

Más demanda social.
Algunas fuentes consultadas indicaron que hubo un incremento de la demanda social en organismos gubernamentales locales. Viandas en el Comedor Escolar municipal, mayores requerimientos en la dirección de Acción Social, cierre de algunos comercios pequeños y menor cantidad de pedidos de financiamiento por parte de emprendedores locales, son algunas de las consecuencias de un modelo económico que tiene un mayor impacto en el “interior del
interior”.
El director de Desarrollo Económico local, Edgardo Saoretti, esta semana reconoció que durante 2015 los industriales y comerciantes locales demandaban en la Oficina de Empleo local aproximadamente 10 puestos laborales mensuales, pero el año pasado hubo tres requerimientos anuales. “Hay más gente pidiendo trabajo y hay menos gente ofreciendo empleo”, sintetizó.
El funcionario castense reconoció que la política económica del macrismo avanza “en un proceso de destrucción de la industria, donde solamente se salva la relacionada con el sector
agropecuario que está demandando más productos, insumos, maquinarias y equipos.
El resto está afectado por el aumento de costos de producción de los servicios, por la competencia externa de las importaciones y todo hace caer el mercado interno”.