Condenado a tres años por matar a su hermano

LE PEGO CON UN PALO EN LA FRENTE CUANDO ESTABAN EBRIOS

(General Pico) – El juez de control piquense Alejandro Gilardenghi condenó ayer a la mañana a la pena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento a un hombre que mató a su hermano de un golpe con un palo, cuando ambos se encontraban en estado de ebriedad.
El magistrado dictó sentencia en el marco de un acuerdo de juicio abreviado que fue convenido por la fiscal Ivana Hernández y el defensor oficial Alejandro Caram. Las partes tuvieron el consentimiento del propio imputado, un hombre identificado como Miguel Alfredo Becerra (58), oriundo de la localidad puntana de Arizona que tiene domicilio en General Pico y, que fue condenado por la figura legal de homicidio preterintencional.
Los hechos ocurrieron durante la tarde del 22 de noviembre de 2015, en el interior de un domicilio del barrio Rucci de esta ciudad, ubicado en la esquina de las calles 105 y 4. En el interior de ese inmueble el acusado mantuvo una discusión con su hermano Reinaldo Becerra al que agredió mediante un golpe que le dio con un elemento “romo y sólido en la frente” que resultó ser un palo con alambre enroscado en la punta. Este golpe le provocó un traumatismo de cráneo encefálico, que a la postre le causó la muerte.

Discusión y agresión.
En el fallo el magistrado remarcó que el imputado confesó los hechos y que resulta ser el único autor del homicidio, dado que el otro coimputado que tuvo la causa, fue sobreseído.
“El imputado admitió ser el autor material del hecho juzgado. Este reconocimiento resulta suficiente para obtener la certeza de que ha cometido el delito que se le atribuye”, manifestó Gilardenghi.
El juez además explicó que todos los testigos entrevistados en el marco de la Investigación Fiscal Preparatoria, ubicaron a Becerra en el lugar del crimen y que también existió coincidencia en que el agresor y la víctima habían consumido una excesiva cantidad de alcohol en compañía de otras personas que concurrían de manera habitual a ese domicilio.
Además el funcionario se refirió a otros episodios violentos registrados con anterioridad entre los hermanos Becerra, que se producían cuando ambos estaban alcoholizados.
“Se ha acreditado también un historial de agresiones previas entre los hermanos, que incluso en el mes de febrero de 2016 habían llevado a Reinaldo Becerra a permanecer internado varios días en una clínica de la ciudad y en el nosocomio público, como así también que éste nunca quiso iniciar algún tipo de acción legal o radicar denuncia por las lesiones que le provocara su hermano Miguel”, manifestó.
“Estas lesiones se produjeron en contexto de discusiones propias del estado etílico en el que ambos se hallaban con habitualidad. Es decir, que no existía un encono particular entre ellos, sino que las discusiones se daban en momentos de intoxicación etílica”, agregó el magistrado.
Gilardenghi también destacó que la muerte de uno de los hermanos fue un “resultado no previsto” y, agregó que la muerte no se produjo de forma inmediata puesto que primero creyeron que dormitaba en el piso a raíz de una excesiva ingesta alcohólica.
De la autopsia que realizó el perito forense surgió la inexistencia de “lesiones compatibles con maniobras defensivas y que incluso existen sólo lesiones derivadas de un único golpe, que le terminó causando un traumatismo cráneo encefálico”.