Condenado por venta de drogas

JOVEN SE DECLARO CULPABLE Y SU ESPOSA FUE ABSUELTA

(General Pico/Agencia) Una jornada única se vivó ayer en los tribunales piquenses con la realización de un juicio por comercialización de marihuana y cocaína y por la tenencia de semilla de cannabis. Es la primera vez que los jueces realizan a nivel local un debate oral de incumbencia federal por este tipo de delitos.
Se desarrolló en la mañana de ayer el juicio, en esta ciudad, por posesión y venta de drogas en contra de Verónica Soledad Luna (33 años) y su esposo Jorge Sebastián Pérez (25 años). La decisión del tribunal federal fue que la mujer sea absuelta y que el joven cumpla una pena de cuatro años y cuatro meses de efectivo cumplimiento más el pago de una multa por 2.500 pesos. Además, el imputado deberá sumar cuatro meses más detenido por otra causa relacionada con sustancias ilegales.
El debate del caso se realizó en la Sala 1 de la sede judicial de esta ciudad. Intervinieron los jueces Pablo Ramiro Díaz Lacava, Marcos Javier Aguerrido y José Mario Triputti. Participaron también el secretario Ignacio Rodríguez Berdier, el fiscal Jorge Bonvehí y el abogado piquense Julio Ballari, por la defensa.
El juicio comenzó después de las 9. En primer término se informó acerca de los testimoniales de la causa y la prueba documental que fue incorporada por escrito. Bonvehí indicó que la pareja estaba imputada por tenencia y venta de drogas, sustancias halladas en abril del pasado año en la vivienda que compartían en calle 48 esquina 1. Operativo en el cual secuestraron unos 165 gramos de marihuana, 9.4 gramos de cocaína y 183 semillas de cannabis sativa.
Luego ingresaron los diferentes testigos, todos convocados por la fiscalía, entre quienes estuvo el jefe de la División Toxicomanía Operativa URII, comisario Pablo Rihl, y cinco efectivos de la misma área.

Visitas.
La fiscalía realizó preguntas en torno a las acciones de vigilancia del domicilio, registradas con filmaciones, y al tipo de actividad que se evidenció con gente ingresando por pocos minutos dentro de la casa y en horas de la noche. Consultó sobre el grado de participación del hombre y la mujer al recibir a esas “visitas” y acerca de la actitud de quienes salían de la vivienda de forma rápida y guardando cosas en sus bolsillos.
Así mismo, detalló cómo fue el procedimiento realizado en la noche del 16 de abril del 2014 cuando el personal policial ingresó al domicilio y encontró dentro a Luna y Pérez. El joven tenía entre sus ropas un revólver cargado y envoltorios con marihuana. La mujer estaba en la cocina y en su cartera se encontró dinero y el resto de las sustancias. Las semillas estaban guardadas en una cajonera del dormitorio.
La estrategia de la defensa constó en requerir a los efectivos si podían confirmar que realmente se vendía droga, si vieron la transacción. Además, requirió anular el acta del allanamiento porque el comisario Rihl firmó ese documento pero solo participó del comienzo del procedimiento.

Alegatos.
Al momento de los alegatos el fiscal resaltó el hallazgo de la droga que equivalía a 300 dosis de marihuana y siete dosis y media de cocaína. También se refirió a la declaración de otros testigos que confirmaron que Pérez consumía y que frecuentaban su casa personas con el mismo tipo de vicio. Bonvehí destacó que el joven ya tiene otra causa judicial por el mismo tipo de delitos. También se refirió a la apertura de los teléfonos celulares de ambos imputados, con mensajes en los que se hacía referencia a venta o tenencia de “una tiz” para referirse a una tiza o “un fa” al abreviar la palabra faso. Afirmando de esta forma que la pareja estaba implicada en la comercialización y que encontraron tres cuadernos con nombres escritos y cifras de dinero detalladas. Por lo cual, solicitó cuatro años y cuatro meses de prisión efectiva para Pérez con una multa de 2.500 pesos y cuatro años de condena para Luna con una sanción equivalente a 500 pesos.
El abogado Ballari afirmó que nadie vio la venta en sí y que la droga era para consumo personal de Pérez que es adicto. Manifestó que el dinero hallado en la vivienda estaba relacionado con la venta de ropa que realizaba Luna, como una actividad paralela a su labor de monotributista para la Municipalidad. Y aseguró que el conocimiento por parte de la mujer sobre las actividades de su pareja no constituye en sí mismo un delito.
Por lo tanto, solicitó la absolución de su defendida y para Pérez una sentencia solo por tenencia contemplando la pena de uno a seis años y una multa monetaria.
Después de un cuarto intermedio, a las 12.15, los jueces dictaron la absolución de la imputada y determinaron que el joven era culpable de los cargos en su contra.