Condenaron a Gatica a 18 años de prisión

(General Pico/Agencia)
El veredicto se dio a conocer ayer después del mediodía, en la ciudad de Villa Mercedes. Al término de la audiencia, los familiares del homicida insultaron a los jueces y a la familia de la víctima. El abogado querellante, en los próximos días, apelaría la sentencia.
La Justicia puntana condenó ayer a la pena de 18 años de prisión a Raúl Santos “Moncho” Gatica, acusado del homicidio de Javier Ghione, el trabajador piquense que falleció a los pocos días de haber sido baleado el 8 de enero del 2010 en la ciudad de Villa Mercedes. El otro imputado en la causa, Fernando Domingo Ramos, fue absuelto de todo cargo.
La lectura del fallo, prevista para ayer al mediodía, se retrasó algunos minutos y se llevó a cabo poco después de las 13, en la Cámara Penal 2 de la Segunda Circunscripción con sede en Villa Mercedes.
El tribunal que presidió a la largo de este extenso debate oral y público, el juez Guillermo Gatica, hizo lugar al pedido que había planteado la Fiscalía durante la lectura de los alegatos finales que se desarrolló el martes en la ciudad puntana. En cambio, el abogado querellante, Julio Cesar Fernández Triches, había pedido que se condenara a los dos imputados, a la pena de prisión perpetua. El abogado defensor, Ariel Becerra, había pedido la absolución de ambos imputados.
Gatica recibió ayer la pena que había pedido ante el tribunal, el Ministerio Público Fiscal, tras ser culpado del delito de “homicidio seguido de robo”. En tanto Ramos, sobrino del condenado, recuperó la libertad, luego que se le otorgara el beneficio de la duda.
Los familiares de la víctima, que se instalaron en la provincia de San Luis durante todo el proceso judicial, no se mostraron conformes con el fallo, puesto que esperaban una pena mayor que alcanzara a los dos imputados.
La viuda de Ghione, Viviana Barín, y su hija, con la cara llena de lágrimas, exhibieron un foto del trabajador asesinado, con la siguiente leyenda: “Justicia para Javier, cadena perpetua a los asesinos”.
El hermano de la víctima, Daniel Ghione, junto a su esposa, Claudia Picco, y a su madre Noemí Gatti, también se mostraron abatidos por el fallo del tribunal.
Los familiares del homicida condenado, también hicieron notar su descontento en la sala, al insultar, sobre el cierre de la audiencia, tanto a los integrantes del tribunal como a la familiares de Ghione. En medio de los insultos, pedían que buscaran a los “verdaderos culpables” del, y aseguraban que Gatica era inocente.
El letrado que representa a la familia piquense, indicó que en los próximos días, una vez que la Justicia puntana dé a conocer los argumentos del fallo, apelará la condena.

Testimonios.
El juicio en el cual se investigó el crimen del trabajador pampeano del Frigorífico General Pico, que fue baleado en el barrio Santa Rita de Villa Mercedes, se inició el 16 de junio, y se desarrolló durante tres semanas. Luego de la feria judicial se retomó el proceso en el cual se completó la rueda testimonial con la declaración de algunos testigos que fueron considerados de vital importancia para la defensa. Recién esta semana se llevó a cabo la lectura de los alegatos, y ayer se dio a conocer el veredicto del tribunal.
Durante las últimas jornadas del debate, los jueces escucharon el testimonio de Carlos Serra, quien era el propietario del camión que conducía el pampeano al momento del hecho. El empresario manifestó que representaba a la empresa a cargo de la logística, y que mantenía un fluido diálogo con la víctima de este hecho.
Además señaló que fue el encargado de contratar a Alberto Alejandro Heredia, el joven que acompañaba a Ghione cuando se cometió el crimen, y del que los familiares de la víctima presumieron que podría haber actuado como un entregador.
Otro de los que declaró en las últimas jornadas, fue Daniel Alberto Quiroga, el comisario que estuvo a cargo de la primera parte de la investigación. También aportó su testimonio en el final del proceso, Eduardo Bordesio, el médico que operó al trabajador piquense en el Policlínico Juan Domingo Perón, donde falleció a poco de haber sido baleado.