Condenaron a tres años de prisión a Noguera

(General Pico/Agencia)
El juez de Control Diego Ambrogetti aceptó el acuerdo que le habían presentado la fiscal Ana Laura Ruffini y el defensor oficial Guillermo Constantino, en una audiencia de juicio abreviado que se realizó hace dos semanas en los tribunales piquenses, y condenó a la pena de tres años de prisión a Leonardo Noguera (45), por la muerte de su hijastro Ezequiel Brian Enriques (15).
El hombre, que fue condenado por el delito de homicidio preterintencinal, hace más de ocho meses que permanece detenido bajo el régimen de prisión preventiva. Su defensor indicó que está en condiciones de solicitar la liberación de Noguera.
El cuerpo del menor había sido hallado en estado de descomposición por personal de vialidad a la vera de la ruta provincial 9, en el tramo que une las localidades de Parera e Ingeniero Luiggi, el 15 de agosto pasado. Tres semanas más tarde que fuera encontrado el cadáver, la policía detuvo al padrastro del joven y el juez de control, Marcelo Pagano, le dictó la prisión preventiva por el término de 30 días, y luego se le extendió dicha medida hasta la finalización del proceso.
A la pareja de Noguera y madre del menor fallecido, se le formalizó la investigación fiscal preparatoria, aunque luego fue sobreseída del delito de encubrimiento.

Hallazgo.
La identidad del adolescente se logró determinar semanas después que fuera hallado su cuerpo, y las pericias forenses indicaron que la muerte se produjo 20 días antes de ser encontrado el cadáver.
Enriques vivía con su madre, con Noguera y con dos hermanos más en Buenos Aires. Los conflictos familiares por el comportamiento del adolescente generaron que quedara al cuidado de una tía, y que su madre se mudara en enero del 2013 junto a su pareja a la localidad de Parera.
Algunas semanas más tarde que se encontrara el cuerpo, una prima de la víctima se comunicó con la Comisaría de Parera, y dio aviso de la desaparición del joven. A raíz de esto, el domingo 8 de septiembre se detuvo a Noguera y se realizaron distintos allanamientos en la localidad norteña.
El 11 de octubre el padrastro del joven relató la conflictiva relación que tenía con el adolescente, de quien dijo que era agresivo con su propia familia y que tenía problemas de adicciones y antecedentes delictivos. El imputado confesó que en una discusión que mantuvo con el Enriques, le pegó un golpe en la cabeza que tuvo un desenlace que fue fatal.