Crece la preocupación por la situación en la Coospu

EL BRAVISMO RESISTE EN LA COOPERATIVA

La situación de irregularidad que envuelve a la cooperativa de obras y servicios públicos de 25 de Mayo se prolonga en el tiempo y cada vez son más los sectores preocupados, y algunos de ellos ocupados, de terminar con esa situación.
La Subsecretaría del Cooperativas del Ministerio de Desarrollo Territorial, como organismo de control del sistema cooperativo y mutual, viene dando los pasos legales que marca la normativa y a nivel político y lejos de los medios son muchos los actores que hoy tratan de aportar, algunos con sanas intenciones de darle un corte a una actualidad que claramente va en detrimento de la entidad, la calidad de sus servicios y el perjuicio a sus asociados y otros con interés en mantener el “trofeo” que significa el control de la Cooperativa y su caja, al menos mientras en esta haya billetes que puedan ser útiles.
En los últimos años fue controlada por el sector político que lidera el ex intendente David Bravo, luego de un verdadero golpe institucional que durante su mandato al frente de la comuna “copó” la Coospu, la actual conducción intenta dilatar todos los tiempos, no ha presentado el balance del anteúltimo ejercicio cerrado a mediados de 2015 (ya cerró también el siguiente en julio de 2016) y contesta con evasivas o ni siquiera contesta las intimaciones legales que han partido del organismo de control provincial.
El grado de politización que ha tomado el caso es notorio. En esa entidad han quedado atrincherados los “bravistas” luego del cachetazo electoral que les dio el pueblo de 25 de Mayo. Como muestra del encono basta con mencionar que al día siguiente de asumir en la comuna, el actual intendente Abel Abeldaño recibió una intimación, vía carta documento, por parte de la Coospu reclamando 9 millones de pesos que la comuna tendría con la cooperativa. Obviamente generada durante la gestión de Bravo
En los alrededores del principal despacho del segundo piso de Casa de Gobierno juran que no hay protección para el eyectado ex intendente, líder solapado del grupo que hoy maneja la entidad. Y son casi una constante los cruces de llamados entre distintos actores, tanto técnicos como políticos cuando a cada rato se produce una comunicación que llega desde la ribera del Colorado denunciando situaciones anómalas que suceden siempre a la sombra de lo que es la vida cotidiana de una cooperativa.
Diputados zonales, funcionarios de energía y de la subsecretaría y contactos políticos de toda índole menean el tema pero por el momento nadie le pone el cascabel al gato. El subsecretario Claudio Gordillo (ver aparte) hizo una descripción de la situación legal actual y aseguró que no ha recibido ningún tipo de instrucción política sobre el caso. Están corriendo los plazos legales. El almanaque entonces irá, o no, entregando definiciones.

Banda de delincuentes
Los trabajadores de la Coospu tienen su propia pelea con la conducción de la entidad y apoyados por su gremio llevan adelante medidas de acción directa.
Una vez más esta semana, la cúpula gremial encabezada por Julio Acosta respaldó a los trabajadores y el dirigente volvió a denunciar en duros términos a los cooperativistas tildándolos de “banda de delincuentes” y de ser responsables de “altísimos grados de corrupción”.
El sindicalista anunció el inicio de varias las medidas de fuerza en defensa del salario de los empleados y de la fuente de trabajo.
“Hemos planteado medidas de fuerza que tienen que ver con una propuesta por el reclamo salarial. Pero además lo importante es que acá se está planteando una pelea por la defensa de la fuente laboral porque hay altísimos grados de corrupción dentro de miembros de Consejo de Administración de la Cooperativa que ya hemos denunciado y que ni siquiera han tenido la decencia de responder”, señaló.
Acosta enumeró distintas irregularidades que perjudican a los trabajadores de la Cooperativa como la retención indebida de haberes en concepto de descuentos para el pago de jubilación que se realizan a los empleados y que no se abonan, cheques de distintos montos que se gastan sin saber en qué.
No escatimó calificativos negativos para los consejeros de la Coospu. “Son como hienas que se vuelcan sobre un cadáver para tratar de comer todo, como las pirañas que se amontonan para quedarse con algo, esa avaricia es la que se tiene y con esa avaricia es la que se actúa”, aseguró.

Los pasos y plazos legales
La Coospu ya ha sido intimada dos veces por el organismo de control y técnicamente está en falta con la presentación del balance y la convocatoria a asamblea del ejercicio que terminó en 2015 (31 de julio) ya que en el plazo normal para estos trámites disponen de cuatro meses una vez cerrado el ejercicio. “En su momento hemos hecho la intimación y recibimos como respuesta que estaban con problemas administrativos y trabajando en el tema”, dijo Gordillo.
Recordó que la primera intimación fue en diciembre y que la respuesta pidió unos cuatro meses de tiempo para cerrar el balance. En abril, cumplido ese plazo, fue la segunda intimación y la respuesta similar. “Nosotros vamos a seguir los pasos y los plazos que dice la ley para que la entidad cumpla”, aseguró y reveló que por otra parte ha recibido notas de un grupo de asociados planteando situaciones anómalas.
Anticipó que el próximo paso legal es abrir un sumario, correr vista a la entidad y esperar una respuesta adecuada a la falta de convocatoria a asamblea. “Es lo que marca la normativa y la vamos a seguir”, opinó y respondió que si la actitud de la actual conducción se la Coospu fuera de dilación “no le conviene a nadie, lo mejor es siempre hacer las cosas que corresponden” y recordó que “por ejemplo para las cooperativas la AFIP exige que estos plazos estén cumplidos para mantener la exención al impuesto a las ganancias”.
Consideró que “es común” que las cooperativas puedan atrasarse “tres o cuatro meses” con estos trámites, pero “inmediatamente lo comunican y piden un mayor plazo, pero no más que eso”.

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