“Dejemos de ser mediocres”, dijo Marín

Unos dos mil simpatizantes colmaron el sábado el salón del “Coloso” de Barrio Talleres, donde tuvo lugar un acto de Convergencia, la línea interna del PJ que comanda Rubén Hugo Marín.
El senador nacional se mostró efusivo, pero observador. Sonriente, sereno, pero picante a la hora de las declaraciones. Subió al escenario en soledad y, como un alumno aplicado, sacó su discurso y comenzó a leer “para que no haya malas interpretaciones”.
Empezó diciendo que el gran objetivo es recomponer el peronismo pampeano y que era una tarea de todos los compañeros, “porque sabemos que hay factores de poder siempre dispuestos a consolidar a la oposición o a los sectores del propio peronismo que le obedecen, más que a la voluntad de nuestros propios compañeros”.
El ex gobernador de La Pampa volvió a sentir el apoyo de su línea política y hasta miró con cierta prudencia el futuro del partido y la posibilidad concreta de pelear nuevamente por un lugar. “Jamás podremos entender a aquellos que montados en un triunfo circunstancial, consideran que el resto de los compañeros son material descartable. No advierto la ganancia de quienes creen que pueden marginar a medio peronismo y reemplazarlo por aquellos que siempre soñaron con la destrucción de nuestro movimiento”.
La temperatura ambiente iba subiendo junto con la del discurso del líder peronista, que tuvo su párrafo para los otros partidos. “Hoy viene este viejo peronista sin rencores para decirle a aquellos que a veces con su soberbia creen que el enemigo es el propio peronista. Que no se dejen confundir, porque hay factores de poder que no mencionaremos hoy pero que todos conocemos, que lo que buscan es nuestra división, para enfrentarnos y ganarnos las elecciones”.
Sobre el actual gobierno de Oscar Jorge, Marín sostuvo que existían muchos problemas y que había que resolverlos. “Yo le digo con mucho respeto a mi gobierno: no podemos vivir en una continuidad de conflictos. Hay que afrontarlos y resolverlos. No podemos tener conflictos con los empleados, con el poder judicial”.
A su juicio, esta situación le quita tiempo para gobernar a Jorge y le va a terminar quitando el objetivo del mediano y largo plazo. “La mediocridad es gobernar para el día. Dejemos de ser mediocres. Asumamos la responsabilidad y acompañemos, como siempre hemos hecho, aunque lo único que hayamos recibido sean agravios”.
Finalmente, manifestó el deseo de aunar fuerzas y de la unidad del peronismo. “Con el poder que los propios peronistas le han dado, algunos dirigentes no logran salir del rencor y de la miopía de poner por delante la prevalencia circunstancial de un sector, por encima del interés del conjunto”.