Denuncian falencias en la morgue

(General Acha/Agencia)
La morgue que funciona en el hospital local presenta disímiles falencias. Sólo funciona una heladera para el depósito de los cuerpos. No sólo trabaja al límite de su capacidad, sino que además hace tiempo que no se repara el aire acondicionado.
Una de las dos heladeras de la morgue del hospital Padre Angel Buodo de General Acha dejó de funcionar, y su reparación se ha dilatado más de la cuenta. La situación ha despertado preocupación porque hace tiempo que el lugar ha venido en decadencia, en cuanto a mantenimiento y equipamiento se refiere, responsabilidad que le cabría al Ministerio de Salud de la provincia.
Las fuentes consultadas por esta corresponsalía no solamente confirmaron la información, sino que además señalaron que el espacio físico donde funciona la morgue -sector este del centro de salud local- presenta disímiles falencias. El lugar no contaría con el sistema de seguridad y vigilancia necesaria, y al funcionar una sola heladera nadie da garantías que los cadáveres que llegan allí para su correspondiente autopsia, por diferentes motivos (generalmente por accidentes de tránsito), puedan ser debidamente conservados.

Problemas.
Los intentos efectuados por esta agencia para localizar a la médica forense Marlene Arratea Sánchez resultaron en vano, toda vez que se encontraría en uso de su licencia y por ello se habría ausentado de la localidad. No obstante personal del hospital aseguró que los problemas existen. “El sistema de aire acondicionado (split) que está colocado en la morgue dejó de funcionar hace mucho y aún no fue reparado”, se informó.
Por otra parte hay trascendidos que indican que la médica forense no contaría con el equipamiento necesario para desarrollar su tarea, toda vez que los problemas registrados en el sistema eléctrico impediría que la profesional pueda utilizar sus herramientas de trabajo. Lo que dificultaría que la doctora pudiese efectuar su trabajo con normalidad.

Al límite.
Otro de los inconvenientes es la falta de capacidad que posee la morgue, ya que solamente tiene dos heladeras. El tema es que las víctimas fatales registradas por accidentes de tránsito lamentablemente se han incrementado en los últimos meses, sobre todo en temporada alta, por lo que para el caso que haya más de dos muertes, no habría lugar suficiente para almacenar los cuerpos.
A esto se suma la falta de vigilancia y sistema de seguridad que hay en la morgue, situación que hace que sea un lugar sumamente vulnerable, que se encuentra expuesto a cualquier acto vandálico. Por esta razón, en más de una oportunidad, los cuerpos son trasladados a la morgue del hospital Lucio Molas de la capital pampeana para mayor seguridad, con todas las complicaciones que esto representa.
Otra de las cuestiones que generan inconvenientes es que las nuevas disposiciones dictaminadas para el registro de las defunciones demandan más trámites que antes, así que los cuerpos deben permanecer más tiempo en la morgue, situación que atentaría contra la conservación de los cuerpos toda vez que hay una sola heladera en funcionamiento.