Desmienten a la testigo de identidad reservada

DENUNCIA DE ABUSOS EN 25 DE MAYO

La docente María del Carmen Tello desmintió en las últimas horas a la testigo de identidad reservada que declaró durante la última semana en la causa por los supuestos abusos ocurridos en un jardín de infantes de 25 de Mayo, y pidió un careo en sede judicial.
Al entrevistarse con el abogado defensor Omar Gebruers, la mujer aclaró que en “ningún momento” mantuvo una conversación como indicó la testigo, quien relató sin dar precisiones de temporalidad, que los niños al ingresar al jardín “venían de regar en la chacra” de uno de los acusados.
Por esta investigación judicial, hay cuatro personas detenidas: un profesor de Educación Física, dueño de la chacra donde según la denuncia ocurrieron los abusos, dos maestras jardineras y el ex rector de un colegio secundario de la localidad de 25 de Mayo.
Gebruers aseguró que con la testigo clave se busca “embarrar la cancha”, algo que parece reforzar la declaración de Tello, en sintonía con los exámenes de ADN que se hicieron en la chacra del profesor y que dieron resultado negativo.
Tello, que cumplía funciones en el edificio donde funcionaba el Jardín de Infantes Nucleados 12 junto al primer detenido en la causa y dueño de la chacra donde se denunció que fue escenario de los abusos, ya declaró en la causa.
En ese momento, su testimonio fue solicitado por la defensa. La mujer era una de las personas, entre ellas 40 adultos y 50 niños, que concurrían al edificio y trabajaba junto al imputado en horario de mañana en Coordinación del Ministerio de Educación.

Desmintió al testigo.
Según Gebruers, Tello “negó rotundamente haber protagonizado una situación ni siquiera parecida a la que describe” la testigo de identidad reservada, que fue aportada por la fiscalía durante la última semana y que generó serias dudas. Además, la mujer dijo que “jamás mantuvo con persona alguna la supuesta conversación que dice el testigo”.
Puntualmente, aquel testigo explicó ante las autoridades judiciales que mantuvo una conversación con Tello en el edificio escolar y que ella le dijo que los chicos “venían de la chacra”, “de regar”, aunque no recuerda en que fecha se dio ese diálogo. No sabe si fue en mayo o noviembre.
Tello aclaró que la situación que declaró la testigo “le resulta absolutamente ajena y extraña” y ofreció ampliar su declaración ante los fiscales del caso, e incluso se puso a disposición para hacer un careo con la persona que no fue identificada públicamente.

Incompatible.
Al cuestionar las declaraciones de la testigo de identidad reservada, que fue tomada el 27 de octubre, Gebruers explicó que según las consultas realizadas a un psicólogo “resulta absolutamente incompatible la forma en que supuestamente ingresaron los niños al edificio -alegres, bulliciosos, con los brazos en alto, como dice el testigo- con una situación de abuso sexual, que habría ocurrido inmediatamente antes y protagonizada por la misma persona con la que los niños iban rodando y festejando, sin que éste siquiera los llevara al menos tomados de la mano para forzarlos en su compañía”.

Cuestionan a Di Nápoli
María del Carmen Tello se quejó por el accionar de Horacio Di Nápoli, uno de los funcionarios judiciales que interviene en la causa, y pidió que “no esté en cualquier diligencia”, porque “ella como otros testigos también ofrecidos por la defensa sufrieron maltrato psicológico y verbal de su parte durante las declaraciones”, según el abogado Omar Gebruers. Al conocer esa situación, el fiscal general Marcelo Amado respondió que “él no tenía ninguna duda sobre la actuación de sus fiscales”, agregó el defensor.