Dictan tres condenas

DOS JOVENES CON PENAS EN SUSPENSO

(General Pico) – Dos jóvenes fueron condenados ayer a la mañana por la Justicia piquense a cumplir penas en suspenso, tras sendos acuerdos de juicio abreviado que presentaron las partes que intervinieron en el proceso judicial. Además, a un adolescente que ingresó a un departamento, amenazó a su moradora con una cuchilla, y le robó un equipo de música, por su condición de menor de edad se le dictó la responsabilidad penal.
El juez de audiencia Fabricio Losi condenó a Marcos Urquiza (24), a la pena de un año de prisión en suspenso, por el delito de lesiones leves calificadas por el vínculo y amenazas simples, y además le impuso reglas de conducta que deberá cumplir por el término de dos años. En la causa intervino el defensor oficial Alejandro Caram y el fiscal Alejandro Gilardenghi.
A su vez, tras otro acuerdo de juicio abreviado, la jueza de control Paola Loscertales penó a Gonzalo Ríos, como autor material de los delitos de amenazas agravadas por el uso de arma y lesiones graves, en concurso real, a un año y seis meses de ejecución condicional. La magistrada le impuso distintas reglas de conducta, y le dictó el sobreseimiento por extinción de la acción penal, de los cargos de lesiones leves y daño simple.

Robo.
En la tercera sentencia que se dictó ayer, el juez de control Diego Ambrogetti, le declaró la responsabilidad penal a un adolescente (16), por haber sido el autor de los delitos de robo agravado por el uso de arma y amenazas agravadas por el uso de armas en concurso real.
El imputado, el durante la mañana del 30 de diciembre ingresó a un departamento del barrio Malvinas por un ventiluz, y al toparse con la moradora del inmueble esgrimió una cuchilla con la cual la amenazó de muerte. Tras tomarla a golpes, se dio a la fuga luego de llevarse un equipo de música propiedad de la damnificada. En el exterior, cuando la mujer salió a reclamarle que le devolviera el elemento sustraído, le dio una cachetada y le golpeó la pierna con un ladrillo. En la denuncia la damnificada aseguró que el asaltante tenía “los ojos rojos” y se lo notaba muy alterado. Dos días más tarde, en una vivienda ubicada sobre la calle 300, el mismo menor amenazó de muerte con un arma blanca a su moradora.