Dos años por chocar y lesionar a un policía

(General Pico) – El conocido piloto de autos de competición, Gustavo “Vasco” Arín (45), fue condenado ayer al mediodía a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional, por haber protagonizado un accidente de tránsito, en el que resultó lesionado un motorista policial. El juez de audiencia Carlos Pellegrino condenó al acusado por la comisión del delito de lesiones graves culposas, también lo inhabilitó por el término de tres años para conducir cualquier tipo de vehículo automotor y le impuso determinadas reglas de conducta que deberá cumplir durante los próximos dos años.
De esta manera el imputado hizo lugar al pedido que expresara la fiscal Natalia Mariani, durante los alegatos de clausura. En cambio, el defensor Armando Agüero había solicitado la absolución de su defendido, y en forma subsidiaria para el caso de resultar condenado, que se le aplicara el mínimo que prevé la escala penal.
El hecho que se investigó durante el debate que se desarrolló la semana anterior en los tribunales de esta ciudad, se registró el 1 de noviembre del año anterior. El imputado conducía una camioneta Toyota Hilux por la calle 302, y al llegar a la intersección con la 309 giró hacia su izquierda y colisionó una moto Honda 125, perteneciente a la policía provincial, que conducía el agente Sebastián Salvador González, quien sufrió fractura de empeine, raspaduras, amputación de la última falange de un dedo de la mano izquierda y deformación en el rostro.

Pruebas contundentes.
Durante el debate Arín declaró que iba a una velocidad de 20 kilómetros por hora y aunque había concurrido a un asado y había bebido alcohol, aseguró que no estaba en estado de ebriedad.
Además declaró el policía accidentado, como otros efectivos de la Comisaría Tercera y los médicos del Hospital Gobernador Centeno que certificaron las heridas de González.
Uno de los testimonios más trascendentes fue el que brindó Guillermo Liboa, bioquímico de Criminalística, que informó que el análisis de sangre que le realizó a Arín, al momento del accidente, dio 0,86 de alcohol en sangre. Además el perito de Criminalística determinó que Arín al viajaba a 56,76 kilómetros por hora y la moto lo hacía a 25,03.
En el fallo se indicó que Arín no respetó la prioridad de paso que le correspondía al motorista, que conducía a exceso de velocidad, que estaba alcoholizado y que no circulaba por su carril.