“El escenario más importante fue el de Cosquín en 1974”

LAS VOCES DEL CHAÑAR FESTEJARAN SUS 45 AÑOS CON LA MUSICA

El grupo piquense recorrió todo la provincia con el folclore y actuó en escenarios y fiestas populares en todo el país. En su momento pudieron convertirse en músicos profesionales, pero no aceptaron dejar todo para ir a instalarse a Buenos Aires.
El grupo folclórico piquense “Las Voces del Chañar”, luego de haber cumplido hace unas semanas el 45 aniversario de su creación, proyecta la grabación de un nuevo disco y una peña multitudinaria de la que participarían artistas invitados. Edgardo Hernández, quien fue el fundador del grupo y el único miembro de la formación inicial que se mantiene, destacó el compromiso y la responsabilidad con la que toman los ensayos, rememoró los inicios y contó que tuvieron todo para llegar a vivir de la música.
Las Voces del Chañar inició sus actividades el 6 de junio de 1972, integrado por Carlos Albín, Néstor Iglesias y Edgardo Hernández. “Son 45 años, que parece mentira que sean tantos, pero se ve que mal no la pasamos porque no nos dimos cuenta. El grupo empezó a actuar en 1972 y jamás dejó de tocar”, contó Hernández.
Durante estas cuatro décadas y media, también formaron parte del grupo Agustín Virbauskas, Miguel Touceda, Raúl del Vó y Miguel Luna. La formación actual los tiene, además de Hernández, a Julio García, Julio González y Santiago Coronel.

Escenarios emblemáticos.
El debut se dio en el otoño de 1972, como parte de un número musical del Circo “Los Andes”, que había llegado a la ciudad y se había instalado en inmediaciones de las calles 19 y 26.
“La primera actuación fue en el Circo Los Andes donde se hacía un concurso de cantores. Entonces fuimos y les pedimos si nos dejaban cantar fuera del concurso para ver si a la gente le gustaba. De ahí pasamos a la Peña Heraldo Hernández y al poco tiempo nos llamaron para tocar en la Peña El Alero, que tocar ahí en ese momento era difícil, porque era un lugar muy selectivo”, indicó.
El grupo durante todo este tiempo actuó en escenarios y fiestas populares de todo el país, e incluso lo hizo en Brasil y en Chile, pero la presentación más significativa fue la que hizo en la Plaza Próspero Molina de Cosquín.
“Hemos recorrido todo el país, inclusive tocamos en Chile y Brasil. El escenario más importante fue el de Cosquín en 1974, a donde llevamos una canción ganadora del Festival del Caldén que se hacía en Pico durante tres días. Ganamos con un tema de Roberto Ternán y nos tocó ir a Cosquín. Cuando llegamos nos dijeron que ese año no se hacía el festival de la canción, pero igual nos dejaron tocar un par de temas”, contó.

Abrirse camino.
Hernández señaló que durante las primeras etapas del grupo el folclore no tenía demasiada llegada, lo cual dificultaba encontrar escenarios en la provincia en los cuales actuar. Se refirió al grado de penetración que tuvo el género a mediados de la década de los 90, a partir de la irrupción de las nuevas generaciones.
“En esa época no había tanta gente en Pico que cantara. Estábamos nosotros y Los Labradores Pampeanos. Pasamos momentos muy jodidos porque al folclore no le daban cabida, pero la seguimos peleando, hasta que se metió un poco en la zona. Cuando aparece “La Sole” (Soledad Pastorutti), siempre digo que hay un antes y un después, ahí se da vuelta y la juventud empieza a volcarse al folclore”, señaló.
Las Voces del Chañar siempre optó por un folclore festivalero, aunque llevó también la música pampeana cuando le tocó salir de la provincia. En la actualidad ofrece un repertorio amplio con canciones de los diferentes ritmos folclóricos y autores.

Músico profesional.
El sueño de conseguir exposición y reconocimiento nacional y de llegar a tener a la música como un medio de vida, estuvo muy cerca de cumplirse.
“Lo tuvimos en la mano, tuvimos todas las posibilidades de llegar, pero las dejamos escapar. Nos dijeron que nos daban todo lo que necesitáramos pero que teníamos que instalarnos en Buenos Aires, y nadie quería. También me llamaron hace 30 años Los Altamirano pero yo tenía buen trabajo, y si bien era lo que me gustaba y era para pensarlo, no podía tirar todo. Hubo muchas posibilidades, incluso cuando fuimos a Cosquín nos prometieron una grabación pero nos chocábamos siempre con el mismo problema de tener que ir a instalarnos a Buenos Aires. Aparte estábamos en el mejor momento del grupo y trabajábamos muy bien en toda la zona”, contó.

Proyecto y festejo.
A poco de haber cumplido los 45 años de su creación, el grupo piquense proyecta hacer un disco que se sumaría a los que ya grabó con anterioridad, uno de ellos en los estudios de Luis Landriscina.
“Tenemos ganas de hacer un disco, quizá sea el último. Antes se grababa en cassette. Grabamos ‘Te recuerdo mi pampeana’, ‘Amigo’, que lo hicimos en Santa Rosa y, unos demos con algunos temas, pero la grabación no es el fuerte nuestro”, indicó. También se planea “antes de fin de año hacer un festival grande para celebrar un nuevo aniversario”.
Tras repasar las cuatro décadas y media sin interrupciones que lleva el grupo en los escenarios pampeanos y de todo el país, Hernández, destacó el respeto, el compromiso y la responsabilidad con la cual toman la música.
“Hay mucho compromiso y compañerismo, y el apoyo de la familia siempre está. Es como algo familiar, y esa es una de las principales razones por las que persiste”, finalizó.