El secuestrador se habría escapado del Penal de General Pico

POLICIAS DE REHENES

Un interno que estaba alojado en el Instituto Correccional Abierto de General Pico, del que se había ido hacía cuatro meses, fue detenido en el barrio porteño de Caballito luego que junto a un cómplice participara de una toma de rehenes de cuatro policías que se extendió durante ocho horas. Se trata de César Alberto “Gringo” Díaz, un vendedor ambulante de 41 años de edad que cumplía una condena en esta ciudad por los delitos de robo y homicidio en grado de tentativa. Así lo confirmaron a LA ARENA, fuentes oficiales del Servicio Penitenciario.
Entre la noche del viernes 2 de junio pasado y la madrugada del sábado 3, Díaz salió del Correccional Abierto Unidad Penitenciaria 25, con sede en General Pico, y no regresó. Las autoridades de la institución habían confirmado la salida del interno, y manifestaron que había hecho “abandono de su tratamiento”.
En el Correccional Abierto que funciona en esta ciudad en un predio de una manzana, se alojan las personas que cumplen el tramo final de su condena y en varios casos gozan de salidas transitorias, que son monitoreadas por el personal. Estas salidas, en algunos casos, se las autorizan para que puedan asistir a su lugar de trabajo, lo cual les permite comenzar a reinsertarse en la sociedad.
Díaz, sobre quien pesaba un pedido de captura, fue detenido el martes a la noche junto a su cómplice, Frank Maldonado Cuellar, un ciudadano boliviano de 32 años de edad, luego que tomaran como rehenes a cuatro efectivos de la Policía de la ciudad de Buenos Aires, tras intentar asaltar una vivienda ubicada en el límite de los barrios Caballito y Parque Chacabuco. Luego de ocho horas de tensión y nerviosismo, Díaz y su cómplice se entregaron a la policía.

Frondosos antecedentes.
El interno que abandonara el Correccional de General Pico, arrastra una larga lista de antecedentes condenatorios. El 30 de septiembre de 1998 fue sentenciado a 11 meses de prisión de ejecución condicional, tras ser encontrado culpable del delito de robo.
Dos años más tarde recibió su segunda condena, cuando fue sentenciado a tres años y seis meses de prisión, por los delitos de robo, encubrimiento y tenencia ilegal de arma de guerra. En esa oportunidad se le unificó la pena en el monto de cuatro años de prisión, pero el 12 de junio de 2003 abandonó la cárcel antes de tiempo, luego que se le concediera el beneficio de la libertad condicional.
A tres meses de ser liberado, volvió a delinquir, y por ese hecho fue condenado a cinco años y diez meses de prisión, por las figuras de robo agravado en concurso con encubrimiento agravado por ser cometido con el ánimo de lucro. Sin embargo en diciembre de 2005 se le otorgó la libertad asistida.
El 20 de junio de 2007, Díaz fue procesado por el delito de Encubrimiento agravado por el ánimo de lucro y el 2 de mayo de 2008, fue condenado por esto, a dos años de prisión y se le ordenó cumplir una condena única de 11 años de cárcel.
En octubre de 2012, fue procesado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y en mayo de 2013 fue procesado por otro robo.
Su última condena data del 27 de junio de 2014, cuando Díaz fue sentenciado a diez años de prisión por el delito de robo con arma de fuego. En esa oportunidad se le unificaron las penas, en la pena única de 15 de años prisión que finalizaría el 30 de septiembre de 2027. Cumplía esa condena en Pico, cuando en junio de este año se fue del Correccional Abierto y no regresó más.