El frigorífico de Toay cumplió más de un año sin faenar

“Estamos esperando a que se decrete la quiebra”, frase que pertenece a Carlos Villegas, empleado del Frigorífico de Toay, quien describe la situación por la que atraviesan los más de 70 operarios de planta fabril que el pasado 16 de diciembre cumplió un año de la última faena efectuada.
“El abogado les va a pedir la quiebra a las dos partes tanto para Indeco SA -en manos de los Buetti y a cargo del frigorífico desde 2009-, como al ex propietario Francisco Gil para que el juez decida quién es el responsable y no quede deuda con nadie”, explicó el ex delegado de los trabajadores.
“Nosotros queremos una solución para poderlo reabrir. El pasivo de los trabajadores asciende a más de 2 millones y esto alcanza a unos 70 trabajadores”, añadió.

Cooperativa.
Hace aproximadamente 45 días varios operarios se hicieron presentes en las instalaciones de la planta junto al juez de Paz para efectuar un inventario de situación. “Vimos que faltaban unas herramientas por eso pedimos la quiebra porque si seguimos así, en poco tiempo no va a ver nada”, argumentó Villegas.
“Hay que hacer un inventario de las cosas que faltan y evitar un vaciamiento del lugar. Queremos limpiarlo y que vuelva a funcionar. La expectativa que tenemos los trabajadores es formar una cooperativa”, enfatizó.
Por el momento es una incógnita cuando el frigorífico volverá a reabrir sus puertas. En este tiempo los trabajadores han estado recibiendo ayuda de la Nación -como asignaciones familiares- y del municipio.