El oeste de festejo

ALGARROBO CELEBRA SUS 116 AÑOS

Algarrobo del Aguila arriba a los 116 años de vida y el municipio local festejará su aniversario con una fiesta que se extenderá por tres días. Comienza el viernes 30 de enero con folclore, sigue el 31 con desfile cívico militar, actuación de Roxana Carabajal y baile popular con elección de la Reina. El domingo 31 de febrero, cierran los festejos con una jineteada.
La fiesta en el oeste comienza el 30 de enero, con una noche de festival con entrada libre y gratuita, donde actuarán artistas locales y de la zona, y academias de danzas.
El sábado 31, se llevará a cabo un desfile cívico militar, con la presentación de carrozas e instituciones, reinas y centros tradicionalistas. A las 21, el festival folclórico continuará con la actuación de Julio Silpitucla, Lazarito Caballero, y el cierre a cargo de Roxana Carabajal.
Luego habrá un baile popular para alegrar la jornada a cargo de Los Chamas de Puelén, con entrada libre y gratuita. La actual Reina de Algarrobo del Aguila, Ceferina Funez Martinez, entregará el trono a la nueva postulante que será elegida por el jurado. Días atrás, Ceferina posó en la aridez del callejón seco que deja el cauce sin agua del río Atuel.
El domingo 1 de febrero, el aniversario de Algarrobo del Aguila se vestirá de fiesta gaucha, con una gran jineteada de 75 montas y más de $35 mil pesos en premios. Alberto Zúniga y Ezequiel Zabala, dos jinetes de Santa Isabel que están representado a La Pampa en Jesús María, estarán montando en Algarrobo. Zúniga montará “El Comodín”, de Urquiza, en bastos. En tanto, Ezequiel Zabala subirá a “El Especialista”, en crina.
“Será una gran fiesta donde invitamos a todo el pueblo pampeano, a conocer Algarrobo, visitar su gente, y palpar la problemática del Atuel”, sostuvo Oscar Gatica, jefe comunal de Algarrobo del Aguila y militante por el río robado.

Origen.
Algarrobo nació el 5 de febrero de 1899, entre el Atuel y La Barda. Ubicada en el departamento Chicalcó, situada en las proximidades del río Atuel, pero con las bardas apenas a unos dos mil metros hacia la parte occidental, une la característica común de los cursos de agua, con el paisaje propio de las bardas, o sea que su emplazamiento coincide con ese cambio.