Empleados del frigorífico Uriburu tienen esperanza

La reapertura del frigorífico Uriburu está un poco más cerca. Ayer se dio un paso importante con la realización de la audiencia entre los trabajadores del lugar -ahora agrupados en una cooperativa-, la jueza a cargo del concurso preventivo, representantes del Ministerio de la Producción y la abogada que patrocina a los propietarios. "Hoy tenemos más esperanzas que nunca", afirmaron los trabajadores, que cuentan los días para volver a la actividad. Cuando se reabra, la planta faenará vacunos y animales menores.
"Esperemos que la jueza se decida a darnos la autorización para empezar a trabajar, que es lo que necesitamos", sostuvo Benito García, uno de los obreros del frigorífico Uriburu, minutos después de salir de la audiencia realizada en el juzgado civil de la jueza Fabiana Berardi. "Esa es nuestra esperanza", resumió García, sintetizando la expectativa de máxima de los trabajadores.
El encuentro tuvo lugar a partir de las 8.30 y contó con la presencia de la síndica Sabina Benéitez y el abogado de la Sindicatura, Alejandro Menéndez; la abogada Juliana Stock Capella en representación de los propietarios de la planta; Patricia Primucci y Guillermo Rubano por el Ministerio de la Producción, y José Luis Carluchi, Benito García, Diego Lantz, Roberto Lemos, Sergio Payela, Fabián Vélez Zaldarriaga, Héctor Olguín, Laura Mendieta Moscoso y José María Corbalán, todos trabajadores de la planta de faena.

Inspección.
La reunión dejó como corolario que el 2 de diciembre se realizará una visita al lugar para constatar el estado de la planta y los elementos que se encuentran allí dentro. Ninguna de las partes se opuso a la medida, solicitada por el representante del Ministerio de la Producción. Todos descuentan que el lugar está listo para volver a la actividad de inmediato ya que una guardia permanente de los empleados ha impedido que se retiren elementos.
Un punto clave del encuentro fue el pago de los salarios adeudados, tema que había sido plasmado en el acuerdo entre los trabajadores y los propietarios. La abogada Stock Capella señaló que debido a la inactividad del lugar los propietarios están imposibilitados de cumplir con ese compromiso. La jueza Berardi decidió conceder un plazo de cinco días para que los dueños informen si van a pagar los montos atrasados.
"A partir de ahí, ella verá la situación a seguir, qué es lo que va a decidir", comentó García. "Vamos a esperar estos cinco días, total ya esperamos dos años, así que esperar cinco días más… Esperamos que la jueza se decida a darnos la autorización para empezar a trabajar, que es lo que necesitamos", remarcó. Para García, hablar mano a mano y en un tono distendido con la magistrada fue un paso importante para las pretensiones de la flamante cooperativa de poner el lugar nuevamente en marcha. "Que ella vea nuestras expectativas y que nos conozca; nosotros estamos con una esperanza, hoy más que nunca", reiteró.
La intención de la cooperativa es cambiar el perfil del frigorífico, que hasta antes del cierre faenaba caballos, para dedicarlo a vacunos y animales menores, cerdos en particular. La premisa es seguir el ejemplo de una planta de Bragado que tomó similar camino cuando los dueños decidieron cesar su producción.