En General Acha, el CD prohibió que haya “trapitos”

"PARA EVITAR MOLESTIAS"

El Concejo Deliberante prohibió que los denominados “trapitos” se instalen en los estacionamientos de la ciudad con intenciones de lavar autos y cuidar los vehículos. Aunque se trata de una actividad que no llegó a realizarse, los ediles legislaron para prevenir que pueda suceder. La ordenanza fue aprobada por unanimidad durante la última sesión ordinaria.
En la parte resolutiva, los concejales incluyeron el artículo 62, inciso 12, (falta contra la sanidad e higiene), de la ordenanza tarifaria vigente que expresa que “el arrojo de depósitos de desperdicios, residuos, aguas servidas o enceres domésticos en la vía pública, baldíos, casas abandonadas o el arrojo en la vía pública de desperdicios o tierra que produzcan el barrido de las veredas, casas o locales, con multa de 406,50 pesos”. Destinado a aquellos que, desatendiendo tal reglamentación, incurriera en la práctica de “trapitos”.
Asimismo resolvieron aplicar el artículo 61, inciso 4, (falta contra autoridad comunal), de la ordenanza ya mencionada. Prevé que “el incumplimiento de órdenes o intimaciones debidamente notificadas con multa de 812,50 pesos”.

Estacionamiento.
Los miembros del cuerpo deliberativo recordaron que recientemente fueron aprobadas las ordenanzas 24/15 y 34/15, referidas a estacionamiento medido y estacionamiento a 45 grados, respectivamente, en el microcentro de General Acha.
Consideraron que la intención de la municipalidad es ordenar el tránsito, y no causar molestias a los automovilistas. “Es de público conocimiento todo el malestar que ocasionan estas personas en las ciudades donde están instalados”. Además -dijeron-, se trata de una actividad que una vez impuesta, es muy difícil controlar.
Los concejales coincidieron en señalar que existe la imperiosa necesidad de prohibir de manera terminante la instalación de los llamados “trapitos”. Aseguraron que este tipo de pedidos responde a la correcta aplicación de la ordenanza donde se prohíbe el lavado de autos en la vía pública.
El proyecto de ordenanza impulsado por Elena Alvarez (Frepam), pretende impedir que se avale el trabajo en negro, y con ello, la explotación de las personas.
Por último opinaron que los denominados “trapitos” no sólo ocasionan molestias, sino que además infunden temor de sufrir daños en los autos al no pagar lo que ellos solicitan.
En uno de los artículos de la ordenanza aprobada por el cuerpo legislativo, sus integrantes también solicitaron a la intendenta María Julia Arrarás que, a través de los medios de comunicación, se informe sobre el contenido y alcance de tal normativa.